Después que terminó la 2ª Guerra Mundial en 1945, continuaron frecuentándose los cuatro amigos cuyas pláticas leímos en artículos pasados. Eran Jeremías “el Faifitas”, Filemón “el Bolchevique”, Agapito “el Sinarquista” y Herculano “el Medallas”. En cierta ocasión, estaban con don Toño en su tienda quien le estaba presumiendo a un pariente que había venido a visitarlo: “En este pueblo, ay donde lo ves de fregao, hasta el más pendejo sabe latín”. Y como para apoyarlo, Herculano agregó: “Yo que he andado viajando por muchos lados, conozco un pueblo que de veras está bien jodido, con decirles que ni siquiera tienen eco y el sol ni la sombra le presta”. Filemón le propuso a don Toño: “Yo creo que para que su pariente constate que no somos un pueblo cualquiera, hay que llevarlo a que vea uno de los lugares más bonitos que tenemos”. “Vamos haciendo un caldo michi en Las Chorreras”. Enseguida y como aun era muy temprano, todos aceptaron la propuesta y se repartieron los quehaceres: conseguir olla, platos, cucharas y carretilla para cargarlos; comprar tortillas y verduras; cooperarse para la botella de tequila San Matías, además de llevar la baraja y anzuelos para pescar.
Las Chorreras.Para algunos lectores que no conocen o no se acuerdan de este paradisíaco lugar, quiero hacer una breve semblanza. Era una pesquería con canales de piedra que cercaban a los peces que nadaban en la corriente del río y los conducían a unas trampas de carrizo donde los pescadores los atrapaban fácilmente. En el lecho del Río Lerma, se hicieron varios de estos callejones por los que pasaba el caudal del río, después de estar en el remanso. El historiador yurecuarense Ignacio Estrada Navarro, nos dice que el 10 de noviembre de 1689, la Audiencia de la Nueva Galicia hizo la concesión de ese lugar a Francisco Martín y Matías Bravo y les dio los títulos respectivos. Ahora bien, no está claro si fue en esa fecha que se construyeron Las Chorreras, porque se cree que la pesquería ya tenía siglos de existencia por lo que la fecha señalada, sería la de su reconstrucción y la que señala la vigencia de los derechos otorgados. En la actualidad, quedan solo vestigios de este monumento. Hace unos años, veíamos con tristeza como entraban los ca.. miones a llevarse las piedras para ser usadas en la construcción de viviendas. En la actualidad, y preferentemente en tiempo de aguas, se puede apreciar una bella vista de Las Chorreras desde “La Casa Luna” o desde el fraccionamiento “Los Sabinos” de Jorge Núñez.
Quiero aprovechar este espacio para relatar algo que viví en 1964. Eran los inicios del tiempo de aguas y nos juntamos cuatro amigos: Enrique González, Jorge Chavolla (q.e.p.d.), Fernando Valdéz y yo. Como vimos que el río traía buen caudal porque había caído una buena tormenta allá por La Piedad, decidimos imitar las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn en el Río Mississipi. Hicimos una “panga” con dos cámaras de llanta de tractor que amarramos fuertemente y le colocamos encima unas tablas. Subimos a la embarcación una bomba de aire ya que debido a la gran cantidad de ramas con espinas que arrastraba el río, previmos, como realmente ocurrió, que las cámaras iban a tener fugas. Iniciamos el viaje un poco abajo de la Presa Derivadora de El Mezquite, cerca del remanso de Siquindo. Recorrimos el “Cañón de Yurécuaro”, (se puede apreciar mejor desde un punto, a la altura de la Comunidad de El Cerro Blanco), pasamos varios “rápidos” que aunque no voltearon la panga, si nos obligaron a capotear grandes troncos atorados en las piedras. Después de varias infladas a las llantas, llegamos al remanso de Las Chorreras un poco cansados pero contentos de haber terminado “la travesía”. Allí encontramos a otros cuatro amigos: Jesús Becerra (q.e.p d.), Nito Valadez, Jorge Ochoa y Luis Pérez que estaban en la faena de acabar con un litro de charanda Uruapan. Tuvimos que ayudarlos y aunque sufrimos porque la botana era solo de jitomates, a medio madurar, que se habían carranceado de un sembradío cercano y dicha botana la rociábamos con salsa “el Torito”.
¡Vámonos a Las Chorreas! Fue el grito de guerra que lanzó Jeremías y todos agarraron camino por la Calle Real (Nacional); en La Huerta Seca, compraron unas naranjas sin semilla y continuaron caminando para después doblar a la izquierda hacia el río. Se instalaron bajo un gran sabino y mientras unos picaban las verduras, otros acarrearon agua en la olla y otros traían leña y prepararon el fogón. Después se fueron al remanso y todos alistaron su anzuelo. Como el pariente de don Toño no lo llevaba, rápidamente le prepararon uno con un carrizo y le pusieron de “testigo” un pedazo de lirio y de plomada le amarraron una pequeña piedra. Se pusieron a pescar, al mismo tiempo que circulaban entre todos el tequila San Matías. Sin embargo, vieron que pasaba el tiempo y no sacaban ningún pescado. Alguien hizo caer en la cuenta que con el jaripeo que traían y con las canciones que ya habían (des)entonado, los peces no iban a picar. Determinaron ir a los corrales a comprarle al encargado, un bagre y varias carpas ya que las verduras casi estaban cocidas.Mientras se terminaba de sazonar el caldo michi, siguieron pasando la botella. Entonces Filemón dijo:- ¿Eres briago Agapito? Y éste le contestó:- A mi me gusta darle una jalada al tequila para que se me voltién los ojos al revés pa' poder verme bien el cerebro. Alguien dijo:- ¡Oye Herculano, termina de platicar lo que oíste anoche en el velorio de Eleuterio Villalpando! Y el aludido contestó:- Estaban repasando todos los dichos que acostumbraba Eleuterio. Yo me puse vivo y apunté unos cuantos y orita se los voy soltando: El primero que mentaron y que yo también le había oído, era que cuando le preguntaban ¿y cuántos años tienes Eleuterio? Él contestaba, “ando acabalando los trescientos, ya nada más me faltan doscientos veinticinco. Lo que pasa es que me estoy aguantando las ganas de morirme porque soy de la gente de antes, que era buena pa' vivir”. Otro que escribí y que siempre decía: “Las mentadas de madre solo valen la pena si alguien las está escuchando”; yo creo que este dicho tiene mucha filosofía. También decía, cuando iban a invitar a sus hijas a alguna fiesta: “Yo no presto a mis muchachas pa' los bailes, porque me las devuelven muy sudadas”. El último que apunté fue este que repetía el Eleuterio cuando se armaban los fregadazos en alguna fiesta: “Como decía mi tía la analfabeta, ¡aquí murió Sansón con todos los sifilíticos!”Volvió a hablar Filemón:- Yo creo que en los velorios es donde podemos realmente pensar en cosas profundas y filosóficas. Entonces fue interrumpido por Jeremías quien dijo:- Hablando de cosas profundas, este remanso de Las Chorreras, dicen que es el más hondo. Aunque también es profunda la Alberca de Monteleón. Herculano le reclamó:- Deja que termine de dar su idea sobre lo que significa la filosofía. Después de esto, Filemón siguió hablando:- Hace como tres semanas, en el velorio de doña Filomena Mandujano, su hermano Prudencio dijo algo que me puso a pensar: “El que siempre esté pensando y temiendo del día en que ha de morir, muere varias veces. Por otro lado, el que entiende que la muerte es parte de la vida y la espera con paciencia, vive pleno, mientras está sobre la tierra”. Entonces don Toño dijo:- Ese Prudencio tiene razón, no hay que tener miedo a morir porque al fin y al cabo, a todos nos va a tocar.- Mientras nos toca, yo creo que ya hay que entrarle al caldo, dijo Jeremías.Fue entonces, que como buenos anfitriones, le sirvieron primero al pariente de don Toño. Al darle el caldo, le rociaron una buena porción de tequila dentro del plato y aunque el pariente se extrañó, empezó a saborearlo y decía:- ¡Qué bueno sabe! Y también los felicito por tener este lugar tan bonito. ¡Verdad de Dios! Son pocos los pueblos que están bendecidos con un Paraíso como el que tienen ustedes.- Ahora sí, ¡Abróchense el barbiquejo, agárrense de las crines y éntrenle al caldo michi! Dijo don Toño.Todos comiendo y moqueando, se terminaron dos y hasta tres platos. Sin embargo, de repente Agapito empezó a toser fuertemente porque se le atoró una espina de carpa, pero inmediatamente, Filemón le entregó un plátano que al tragarlo, le limpió la garganta. Después de la comida se pusieron a jugar conquián y otros, mientras esperaban turno, siguieron platicando acerca de la filosofía y la forma de pensar de la gente en la antigüedad. Dijo don Toño:- Los griegos son los que dieron origen a la filosofía, que significa “Amor a la verdad y al conocimiento”; se la heredaron a los romanos y después a todos los europeos que la trajeron a nuestras tierras. Grecia y Roma son el padre y la madre de la civilización occidental.Filemón agregó:- Sin embargo, las culturas prehispánicas de México ya tenía su propia filosofía y de muestra tenemos muchos códices de los toltecas, mayas, zapotecas y varios pueblos más. También hay distintas formas de filosofía en otras naciones diferentes a las de los griegos y los romanos. Están los egipcios, babilonios y también de otros lugares más lejanos como la India y China. Se me grabó mucho un relato que contó la Maestra Josefina López Vega en una clausura de cursos; hablaba sobre la forma de pensar y más o menos va así: “Un monje en el Tibet, iba a cruzar un río y vio a un alacrán que se estaba ahogando. Como todo buen monje, se compadeció de él y lo rescató; pero casi inmediatamente, el alacrán le clavó el aguijón. Reaccionó el monje y tiró el alacrán al río donde el animal, casi se ahoga. El monje comprendió que había hecho mal al tirarlo al río y levantó nuevamente al alacrán, el cual, volvió a clavarle el aguijón”. “El monje entendió que el alacrán no tenía “nada contra él” ya que esa es su naturaleza, y la de él era ser compasivo”. La Maestra Josefina, terminó su relato diciendo: “Invito a todos a que demuestren su naturaleza humana que es la de ser compasivos y solidarios con los demás y si por casualidad, alguno de ellos posee una naturaleza como la del alacrán, tomen sus precauciones y ayúdenlos”. - Yo creo que en todas partes hay filosofía y solamente tenemos que saber escuchar a la demás gente para hacernos sabios porque “Sabio es aquel que tiene boca chica, ojos medianos y orejas muy grandes”. Dijo Herculano. - Hablando de dichos: “Hay que cuidar el cirio porque la procesión es larga”; no le den tan duro a la botella que ya casi se acabó. Dijo Agapito.- Pues aquí están mis tres pesos pa' traer más “combustible”, agregó don Toño y el que pierda los albures va a tener que ir a traerlo en una carrera.Todos dieron su cooperación y al jugar los albures, le tocó ir al pariente de don Toño quien dijo:- Yo prefiero cooperar para otra de San Matías, siempre y cuando vaya otro a comprarla porque cuando veníamos para acá, vi la cantidad de perros que nos salieron al camino y no vaya a ser que alguien me los cuchilié y me rompan los pantalones a la altura de las nalgas.Entonces Agapito, muy valiente, se ofreció para ir al pueblo y dijo: - Mi madre me hizo muy valiente porque antes de parirme se la pasaba viendo la imagen de San Miguel, esa que todos conocemos donde tiene arrejolado al chamuco.- Además, para espantar a los perros, buenos son los credos, siempre y cuando les avientes unas pedradas. Al cabo que ni manco ni maneado estás, le dijo Filemón.Así, mientras regresaba Agapito, siguieron filosofando y contando las últimas noticias ocurridas en la población. Don Toño preguntó:- ¿Alguien sabe quien armó ayer la novedad en el pueblo? ¿Otra vez Atenógenes fabricó un difunto o a Justino lo cazuelió su mujer?- Lo que sucede es que Baldomero González quiso llevarle gallo a su novia y como Panchillo ya estaba ocupado, contrató a unos que traían una guitarra que lloraba muy feo, porque así eran los rasguños que le pegaban, le contestó Filemón.Cuando Agapito regresó, siguieron en el convivio y no se quisieron regresar hasta enseñarle al pariente de don Toño, la salida de la luna que allí se aprecia de manera majestuosa. Alguien le recordó a Herculano que no había cumplido la promesa de platicarles sobre “Las Profesías de la Madre Matiana” y él simplemente les pidió que tuvieran paciencia y en la siguiente ocasión que estuvieran juntos se las iba a platicar.Tomaron camino de regreso, nuevamente por la Calle Real, y al llegar a la Plaza Principal, Jeremías gritó: Como dijo Chenguas, ¡Ando cayéndome, pero no de hambre, verdad de Dios!
Amables lectores, prosigamos filosofando y hagamos unas últimas reflexiones: ¿Cómo le haremos para devolverle a Las Chorreras su antiguo esplendor? ¿Cómo iremos reponiendo las piedras y la antigua forma de esos monumentos? Hagamos algo para volver a tener y disfrutar ese pedazo de paraíso que aun se puede recuperar.Gracias.
José Luis García Salazarwww.productividadorganizacional.com
Braulio Sánchez Muñiz
Personajes yurecuarenses
Braulio Sánchez Muñiz
Estimados lectores, quiero que me acompañen a honrar la memoria de este personaje representativo de la historia de Yurécuaro dentro de la época de la Intervención francesa y también ligado a una leyenda que recorrió nuestra región en aquellos años y es la que se refiere a “el Burro de Oro”.
No se tiene la fecha exacta del nacimiento de Braulio Sánchez, debido a que no se cuenta con documentos ya que en 1863, las tropas del general imperialista Alejo García, quemaron los archivos municipales; sin embargo, por los documentos que constan en los archivos de la Secretaría de Guerra y Marina, se estima que nuestro personaje, nació en 1838. Fueron sus padres, Josefa Muñiz e Ignacio Sánchez López. Tuvo dos hermanos, Ramón y Pascual.
El 25 de abril de 1854, siendo muy joven, Braulio ingresó al Ejército donde hizo una larga carrera, alcanzando el grado de Coronel en el Arma de Caballería. Estuvo primero como soldado en el 11º Batallón del Estado de Guerrero. Ascendió a sargento en enero de 1856 y el mismo año, fue Subteniente. Fue nombrado Teniente en 1858; Capitán, en 1859 y Comandante de Escuadrón (correspondiente a Mayor) en 1867. Finalmente, fue nombrado Coronel el 15 de abril de 1920, mismo grado que ostentó, ya como veterano del Ejército, los últimos 15 años de vida.
Uno de sus mayores logros militares ocurrió cuando el Ejército Mexicano (Republicano) derrotó a los imperialistas que defendían la ciudad de Zamora, Michoacán el 5 de febrero de 1867. Esta derrota, abrió las puertas para la victoria de las armas mexicanas que meses después terminaron con la Intervención francesa al ser fusilado Maximiliano de Habsburgo en la ciudad de Querétaro el 6 de junio de 1867. En la toma de Zamora, Braulio Sánchez estuvo bajo las órdenes del General Manuel Márquez de León y era Comandante de Escuadrón en la Brigada Sinaloa.
Posteriormente, el 9 de mayo de 1878, el presidente de la República, Porfirio Diaz, en su primer periodo presidencial, extiende un certificado de antigüedad en el ejército para Braulio Sánchez. Dicho documento estaba avalado por el General de División Ramón Corona en que hace constar que militó bajo sus órdenes combatiendo a las fuerzas que apoyaban a Maximiliano.
Con esa fecha, Braulio fue nombrado Comandante de Escuadrón Auxiliares del Ejército Republicano.
Con fecha 10 de octubre de 1882, Braulio Sánchez prestaba servicios en el Depósito de Jefes y Oficiales de Michoacán, donde permaneció hasta el 29 de noviembre de 1916 en el Consejo de Guerra de la Plaza de Morelia. Se retiró el 19 de octubre de 1917 pero en mayo de 1920, se adhirió al Plan de Agua Prieta y fue nombrado Coronel por el General Pascual Ortiz Rubio quien era Jefe del Movimiento Revolucionario en Michoacán. Braulio fue Juez Instructor Militar y 2º Vocal en el Consejo de Guerra en Morelia. Ya con fecha 16 de noviembre de 1930, el presidente de la República firma un Acuerdo Presidencial donde autoriza el reingreso al Ejército al Coronel Braulio Sánchez, quien ya para entonces era un veterano de guerra con más de noventa años de edad.
La Intervención Francesa.
En 1861 el presidente de la República, Benito Juárez, declaró una suspensión de pagos al extranjero ya que el país estaba saliendo de la Guerra de Reforma, también llamada Guerra de los Tres Años y no se contaba con fondos para el pago de la deuda. Gran Bretaña, España y Francia formaron una alianza para exigir que México les pagara y enviaron una armada que arribó al puerto de Veracruz en enero de 1862.
Manuel Doblado, quien era Ministro de Relaciones Exteriores, explicó nuestra difícil situación y tanto la Gran Bretaña como España, entendieron los razonamientos y retornaron a sus respectivos países. Sin embargo Francia, con Napoleón III a la cabeza, se quedó porque ya tenían planes de instaurar una monarquía títere en México para poder apoyar a los Confederados en la Guerra Civil Estadounidense y disminuir el poder que ese país estaba ejerciendo en toda América. Unos meses antes, una comisión de conservadores mexicanos a cuyo frente estaban Juan N. Almonte (hijo de José María Morelos), José Ma. Gutiérrez y José Manuel Hidalgo había persuadido a Napoleón III de apoyar la intervención. Mientras llegaba el nuevo emperador, los conservadores organizaron un gabinete para gobernar al país.
Por su parte, el ejército francés se dirigió a tomar la capital pero al querer tomar primero la ciudad de Puebla, fueron derrotados por los mexicanos bajo el mando del General Ignacio Zaragoza en la famosa batalla del 5 de Mayo de 1862. Después de unos meses, el 16 de marzo de 1863, los franceses sitiaron nuevamente a Puebla y derrotaron a los mexicanos. Se dirigieron a la ciudad de México donde Benito Juárez tuvo que abandonar la ciudad acompañado por su gabinete y mantuvo las funciones de gobierno en diferentes ciudades hasta 1867.
Mientras que por un lado, los conservadores tenían su gabinete de gobierno y controlaban unas ciudades, en otras regiones del país se disgregaron varios cuerpos del Ejército Mexicano (republicanos) y empezaron a organizar la defensa nacional. En Michoacán y Jalisco, encomendaron al capitán Braulio Sánchez y al Coronel Miguel Salcedo organizar una guerrilla que empezó a dar pelea desde Los Altos de Jalisco hasta Zamora y Uruapan.
Para acabar con estos brotes guerrilleros fue comisionado el General conservador Alejo García quien llegó a Yurécuaro el 17 de marzo 1863 buscando a Braulio Sánchez y a Miguel Salcedo pero como no los encontró partió rumbo a La Barca. Cuando iba por el camino a Los Pilares, 25 jinetes al mando de Salcedo y Braulio los derrotaron causándoles 18 bajas. Cuando los guerrilleros transportaron los cadáveres en carretas a Yurécuaro y queriéndolos quemar con leña verde, la gente del pueblo no lo permitió. Desde entonces Alejo García “se la sentenció” a nuestro pueblo y determinó arrasarlo. Para cumplir lo anterior, al frente de una tropa de 1300 soldados, el 4 de noviembre del mismo año, entró a Yurécuaro cometiendo infinidad de tropelías y asesinando a algunos ciudadanos, entre ellos Juan Álvarez y Juan Arellano. También incendiaron los archivos municipales, saquearon comercios y casas particulares y de esta forma se cumplió la venganza de Alejo García.
Después de este hecho, también se le puso precio a las cabezas de Braulio y Salcedo aunque ellos continuaron hostigando a las tropas pro-imperialistas en toda la región y formaron parte del Ejército bajo las órdenes del General Manuel Márquez de León. El 5 de febrero de 1867, Braulio Sánchez como Comandante de Escuadrón y el General Manuel Márquez de León como líder de la Brigada Sinaloa, entran a la ciudad de Zamora y posteriormente se les unen las fuerzas de los generales Ramón Corona y Nicolás de Régules y toman la ciudad de Morelia. Con esto se terminó el periodo de la Intervención francesa en el estado de Michoacán. Posteriormente, salen de la ciudad de México las últimas fuerzas francesas dejando solo al Emperador Maximiliano quien fue finalmente fusilado en junio de ese año.
José Francisco Velarde y de la Mora, “el Burro de Oro”.
Nació en Guadalajara en 1809. Hijo de José Crispín de Velarde y de Josefa de la Mora, quien era una mujer heredera de grandes propiedades y haciendas en La barca, Cumuato, San José, Buenavista, El Molino, (Vista Hermosa), que juntas formaban un gran latifundio que abarcaba parte del Lago de Chapala. Todas estas propiedades las heredó Francisco Velarde ya que solamente tenía dos hermanas que escogieron la vida conventual. Los abuelos maternos de Miguel Hidalgo, Padre de nuestra Independencia, eran originarios de La Barca y estaban emparentados con la familia de Francisco Velarde.
Aunque el padre de este personaje era abogado y en 1813, miembro del Real Consulado y de la Diputación Provincial, no logró convencer a su hijo a que estudiara una carrera y fue precisamente porque Francisco no sabía ni leer, que le apodaron “el Burro de Oro”.
Francisco Velarde fue una persona controvertida, alrededor de quien se tejió una leyenda que fue fundamentada en hechos que la gente comenzó a divulgar. Pasaba la mayor parte del tiempo en su casa (La Moreña) de La barca y en la Hacienda de Buena Vista; sin embargo, también hacía grandes fiestas en su casa-palacio de Guadalajara (esquina Av. Hidalgo y Pino Suárez) o en su Quinta Velarde y también en su finca de campo en Tlaquepaque (hoy Museo de la Cerámica).
Estas casas estaban amuebladas con lo mejor que importaba de Europa y tenían vajillas hechas de plata con incrustaciones de oro. En preparación de la visita que le prometiera Maximiliano, mandó a sus criados a Europa para que aprendieran a servir tal y como se hacía allá. Él mismo vestía con grandes lujos y como admiraba la vestimenta de los grandes generales europeos, en tiempos de Santa Anna, (a mediados de los años de 1840), compró el grado de General, por el cual desembolsó una gran cantidad de oro. Con esto, pudo lucir en toda ocasión, casacas recanadas de oro, botas con tacones de plata y oro, sombrero empenachado, banda y espada al cinto. El “general Velarde”, como se hacía llamar, tenía su propio regimiento y todos estaban uniformados también de manera lujosa. Los caballos y carruajes estaban adornados de tal manera que unos lo criticaban duramente pero otros, lo admiraban hasta el límite del servilismo (como ocurre en la actualidad con los “reinados” vigentes en el mundo).
Cuando Maximiliano de Habsburgo fue nombrado Emperador, Francisco Velarde asistió con su regimiento a una recepción en San Miguel de Allende; posteriormente, contribuyó al sostenimiento del Ejército Imperial y constantemente hacía lujosos regalos al emperador y lo invitó a pasar una temporada en sus dominios de Jalisco y Michoacán. Esperando que se cumpliera tal visita, se dice que Francisco Velarde contrató a muchos sastres y costureras para trabajar día y noche y hacer un toldo que se colocaría desde La Barca hasta Guadalajara con lo cual se protegería del sol al emperador.
Aunque la visita nunca se realizó, Francisco Velarde fue nombrado por el General Uraga, Prefecto y Comandante Militar del Departamento de Zamora.
También se decía que además de ser ateo, Francisco era una persona sin moral ya que tenía un harén de 50 mujeres pero eso sí, para que no hubiera envidias ni discordias, las sacaba a pasear vestidas con trajes iguales. Por otro lado, cuentan que era muy cruel ya que en una ocasión, cuando llegó tarde la persona que debía curarlo diariamente de una herida que tenía en la cabeza, Velarde la golpeó de manera inmisericorde pero cuando la vio tirada en el suelo, le arrojó una bolsa llena de monedas de oro. Él creía que con esos arranques de bondad compensaba lo malo que hacía. A pesar de esto que se cuenta de él, la mayoría de la gente lo quería y admiraba por algunos buenos actos como el siguiente: se dice que al ver que el Imperio de Maximiliano estaba llegando a su fin y que posiblemente él iba a tener dificultades por haberlo apoyado, repartió entre la gente cercana, parte de su inmensa fortuna.
Después de que los republicanos tomaron la ciudad de Zamora, el general Ramón Corona ordenó que todos los imperialistas de la región, se presentaran como prisioneros de guerra en un plazo de veinticuatro horas y si ni lo hacían, iban a ser perseguidos y fusilados. Francisco Velarde, ante la gravedad de la amenaza, se escondió en Zamora pero fue delatado por un peluquero y fue entregado al general Francisco Tolentino quien lo fusiló sin esperar a que llegara un indulto que emitió Benito Juárez, el cual llegó solo unas horas después del fusilamiento.
La leyenda de “el Burro de Oro”.
Cuentan algunos que cuando Francisco Velarde andaba huyendo en Zamora, como estaba pasado de peso, no pudo brincar una pequeña barda y allí fue aprehendido por Francisco Tolentino.
En tal momento, Velarde le ofreció, que si lo soltaba, le daría su peso en oro y aun más, “montado a caballo”, para que el rescate fuera más atractivo; sin embargo, el general no se dejó sobornar.
Otra parte de la leyenda nos dice que el indulto que envió Juárez sí llegó a tiempo pero que fue ocultado por unas personas de Zamora a quien Velarde les había prestado ciertas cantidades de dinero y vieron que si moría el “Burro de Oro” ya no tendrían que pagar. Dicen que sus últimas palabras fueron: “No soy ningún traidor, me matan por no pagarme lo que me deben”.
La otra parte de le leyenda y que está ligada a nuestro personaje es la siguiente: se decía que Braulio Sánchez había estado en el lugar donde aprehendieron a Velarde y que supo cuando algunos le prometieron falsamente que le iban a perdonar la vida y entonces, “el Burro de Oro”, les dijo dónde tenía escondida la inmensa fortuna en la hacienda de Buena Vista (Vista hermosa). También se decía que esa fortuna la habían repartido entre unos pocos y que Braulio había traído su parte a Yurécuaro.
Ahora bien, después de estos acontecimientos, Braulio Sánchez visitaba con regularidad nuestro pueblo pero nunca dio muestras de poseer esa parte de fortuna que decían, antes bien, vivía de manera sencilla con su sueldo de militar, mientras que otros sí se hicieron ricos al repartirse las propiedades de el “Burro de Oro”.
Lo que sí podemos decir de cierto, porque hay evidencias en su expediente militar, Braulio Sánchez, tuvo gran vigor y luchó denodadamente por sus derechos personales ya que, por cuestiones burocráticas, no le querían valer su grado de Coronel y sólo querían pagarle su pensión con una cantidad menor a la que le correspondía. También demostró su gran amor al trabajo y a la vida militar ya que incluso, pidió ser reincorporado a las armas, a una edad avanzada. Él participó de manera importante durante la Revolución de 1910 y en nuestro pueblo, siempre fue un referente importante en la vida social ya que tenía muchos amigos, entre ellos, al Dr. Alejandro O. Arce con quien le vemos en una fotografía, en 1935, cuando Braulio ya tenía noventa y siete años.
Muchas gracias por su lectura: José Luis García Salazar
Braulio Sánchez Muñiz
Estimados lectores, quiero que me acompañen a honrar la memoria de este personaje representativo de la historia de Yurécuaro dentro de la época de la Intervención francesa y también ligado a una leyenda que recorrió nuestra región en aquellos años y es la que se refiere a “el Burro de Oro”.
No se tiene la fecha exacta del nacimiento de Braulio Sánchez, debido a que no se cuenta con documentos ya que en 1863, las tropas del general imperialista Alejo García, quemaron los archivos municipales; sin embargo, por los documentos que constan en los archivos de la Secretaría de Guerra y Marina, se estima que nuestro personaje, nació en 1838. Fueron sus padres, Josefa Muñiz e Ignacio Sánchez López. Tuvo dos hermanos, Ramón y Pascual.
El 25 de abril de 1854, siendo muy joven, Braulio ingresó al Ejército donde hizo una larga carrera, alcanzando el grado de Coronel en el Arma de Caballería. Estuvo primero como soldado en el 11º Batallón del Estado de Guerrero. Ascendió a sargento en enero de 1856 y el mismo año, fue Subteniente. Fue nombrado Teniente en 1858; Capitán, en 1859 y Comandante de Escuadrón (correspondiente a Mayor) en 1867. Finalmente, fue nombrado Coronel el 15 de abril de 1920, mismo grado que ostentó, ya como veterano del Ejército, los últimos 15 años de vida.
Uno de sus mayores logros militares ocurrió cuando el Ejército Mexicano (Republicano) derrotó a los imperialistas que defendían la ciudad de Zamora, Michoacán el 5 de febrero de 1867. Esta derrota, abrió las puertas para la victoria de las armas mexicanas que meses después terminaron con la Intervención francesa al ser fusilado Maximiliano de Habsburgo en la ciudad de Querétaro el 6 de junio de 1867. En la toma de Zamora, Braulio Sánchez estuvo bajo las órdenes del General Manuel Márquez de León y era Comandante de Escuadrón en la Brigada Sinaloa.
Posteriormente, el 9 de mayo de 1878, el presidente de la República, Porfirio Diaz, en su primer periodo presidencial, extiende un certificado de antigüedad en el ejército para Braulio Sánchez. Dicho documento estaba avalado por el General de División Ramón Corona en que hace constar que militó bajo sus órdenes combatiendo a las fuerzas que apoyaban a Maximiliano.
Con esa fecha, Braulio fue nombrado Comandante de Escuadrón Auxiliares del Ejército Republicano.
Con fecha 10 de octubre de 1882, Braulio Sánchez prestaba servicios en el Depósito de Jefes y Oficiales de Michoacán, donde permaneció hasta el 29 de noviembre de 1916 en el Consejo de Guerra de la Plaza de Morelia. Se retiró el 19 de octubre de 1917 pero en mayo de 1920, se adhirió al Plan de Agua Prieta y fue nombrado Coronel por el General Pascual Ortiz Rubio quien era Jefe del Movimiento Revolucionario en Michoacán. Braulio fue Juez Instructor Militar y 2º Vocal en el Consejo de Guerra en Morelia. Ya con fecha 16 de noviembre de 1930, el presidente de la República firma un Acuerdo Presidencial donde autoriza el reingreso al Ejército al Coronel Braulio Sánchez, quien ya para entonces era un veterano de guerra con más de noventa años de edad.
La Intervención Francesa.
En 1861 el presidente de la República, Benito Juárez, declaró una suspensión de pagos al extranjero ya que el país estaba saliendo de la Guerra de Reforma, también llamada Guerra de los Tres Años y no se contaba con fondos para el pago de la deuda. Gran Bretaña, España y Francia formaron una alianza para exigir que México les pagara y enviaron una armada que arribó al puerto de Veracruz en enero de 1862.
Manuel Doblado, quien era Ministro de Relaciones Exteriores, explicó nuestra difícil situación y tanto la Gran Bretaña como España, entendieron los razonamientos y retornaron a sus respectivos países. Sin embargo Francia, con Napoleón III a la cabeza, se quedó porque ya tenían planes de instaurar una monarquía títere en México para poder apoyar a los Confederados en la Guerra Civil Estadounidense y disminuir el poder que ese país estaba ejerciendo en toda América. Unos meses antes, una comisión de conservadores mexicanos a cuyo frente estaban Juan N. Almonte (hijo de José María Morelos), José Ma. Gutiérrez y José Manuel Hidalgo había persuadido a Napoleón III de apoyar la intervención. Mientras llegaba el nuevo emperador, los conservadores organizaron un gabinete para gobernar al país.
Por su parte, el ejército francés se dirigió a tomar la capital pero al querer tomar primero la ciudad de Puebla, fueron derrotados por los mexicanos bajo el mando del General Ignacio Zaragoza en la famosa batalla del 5 de Mayo de 1862. Después de unos meses, el 16 de marzo de 1863, los franceses sitiaron nuevamente a Puebla y derrotaron a los mexicanos. Se dirigieron a la ciudad de México donde Benito Juárez tuvo que abandonar la ciudad acompañado por su gabinete y mantuvo las funciones de gobierno en diferentes ciudades hasta 1867.
Mientras que por un lado, los conservadores tenían su gabinete de gobierno y controlaban unas ciudades, en otras regiones del país se disgregaron varios cuerpos del Ejército Mexicano (republicanos) y empezaron a organizar la defensa nacional. En Michoacán y Jalisco, encomendaron al capitán Braulio Sánchez y al Coronel Miguel Salcedo organizar una guerrilla que empezó a dar pelea desde Los Altos de Jalisco hasta Zamora y Uruapan.
Para acabar con estos brotes guerrilleros fue comisionado el General conservador Alejo García quien llegó a Yurécuaro el 17 de marzo 1863 buscando a Braulio Sánchez y a Miguel Salcedo pero como no los encontró partió rumbo a La Barca. Cuando iba por el camino a Los Pilares, 25 jinetes al mando de Salcedo y Braulio los derrotaron causándoles 18 bajas. Cuando los guerrilleros transportaron los cadáveres en carretas a Yurécuaro y queriéndolos quemar con leña verde, la gente del pueblo no lo permitió. Desde entonces Alejo García “se la sentenció” a nuestro pueblo y determinó arrasarlo. Para cumplir lo anterior, al frente de una tropa de 1300 soldados, el 4 de noviembre del mismo año, entró a Yurécuaro cometiendo infinidad de tropelías y asesinando a algunos ciudadanos, entre ellos Juan Álvarez y Juan Arellano. También incendiaron los archivos municipales, saquearon comercios y casas particulares y de esta forma se cumplió la venganza de Alejo García.
Después de este hecho, también se le puso precio a las cabezas de Braulio y Salcedo aunque ellos continuaron hostigando a las tropas pro-imperialistas en toda la región y formaron parte del Ejército bajo las órdenes del General Manuel Márquez de León. El 5 de febrero de 1867, Braulio Sánchez como Comandante de Escuadrón y el General Manuel Márquez de León como líder de la Brigada Sinaloa, entran a la ciudad de Zamora y posteriormente se les unen las fuerzas de los generales Ramón Corona y Nicolás de Régules y toman la ciudad de Morelia. Con esto se terminó el periodo de la Intervención francesa en el estado de Michoacán. Posteriormente, salen de la ciudad de México las últimas fuerzas francesas dejando solo al Emperador Maximiliano quien fue finalmente fusilado en junio de ese año.
José Francisco Velarde y de la Mora, “el Burro de Oro”.
Nació en Guadalajara en 1809. Hijo de José Crispín de Velarde y de Josefa de la Mora, quien era una mujer heredera de grandes propiedades y haciendas en La barca, Cumuato, San José, Buenavista, El Molino, (Vista Hermosa), que juntas formaban un gran latifundio que abarcaba parte del Lago de Chapala. Todas estas propiedades las heredó Francisco Velarde ya que solamente tenía dos hermanas que escogieron la vida conventual. Los abuelos maternos de Miguel Hidalgo, Padre de nuestra Independencia, eran originarios de La Barca y estaban emparentados con la familia de Francisco Velarde.
Aunque el padre de este personaje era abogado y en 1813, miembro del Real Consulado y de la Diputación Provincial, no logró convencer a su hijo a que estudiara una carrera y fue precisamente porque Francisco no sabía ni leer, que le apodaron “el Burro de Oro”.
Francisco Velarde fue una persona controvertida, alrededor de quien se tejió una leyenda que fue fundamentada en hechos que la gente comenzó a divulgar. Pasaba la mayor parte del tiempo en su casa (La Moreña) de La barca y en la Hacienda de Buena Vista; sin embargo, también hacía grandes fiestas en su casa-palacio de Guadalajara (esquina Av. Hidalgo y Pino Suárez) o en su Quinta Velarde y también en su finca de campo en Tlaquepaque (hoy Museo de la Cerámica).
Estas casas estaban amuebladas con lo mejor que importaba de Europa y tenían vajillas hechas de plata con incrustaciones de oro. En preparación de la visita que le prometiera Maximiliano, mandó a sus criados a Europa para que aprendieran a servir tal y como se hacía allá. Él mismo vestía con grandes lujos y como admiraba la vestimenta de los grandes generales europeos, en tiempos de Santa Anna, (a mediados de los años de 1840), compró el grado de General, por el cual desembolsó una gran cantidad de oro. Con esto, pudo lucir en toda ocasión, casacas recanadas de oro, botas con tacones de plata y oro, sombrero empenachado, banda y espada al cinto. El “general Velarde”, como se hacía llamar, tenía su propio regimiento y todos estaban uniformados también de manera lujosa. Los caballos y carruajes estaban adornados de tal manera que unos lo criticaban duramente pero otros, lo admiraban hasta el límite del servilismo (como ocurre en la actualidad con los “reinados” vigentes en el mundo).
Cuando Maximiliano de Habsburgo fue nombrado Emperador, Francisco Velarde asistió con su regimiento a una recepción en San Miguel de Allende; posteriormente, contribuyó al sostenimiento del Ejército Imperial y constantemente hacía lujosos regalos al emperador y lo invitó a pasar una temporada en sus dominios de Jalisco y Michoacán. Esperando que se cumpliera tal visita, se dice que Francisco Velarde contrató a muchos sastres y costureras para trabajar día y noche y hacer un toldo que se colocaría desde La Barca hasta Guadalajara con lo cual se protegería del sol al emperador.
Aunque la visita nunca se realizó, Francisco Velarde fue nombrado por el General Uraga, Prefecto y Comandante Militar del Departamento de Zamora.
También se decía que además de ser ateo, Francisco era una persona sin moral ya que tenía un harén de 50 mujeres pero eso sí, para que no hubiera envidias ni discordias, las sacaba a pasear vestidas con trajes iguales. Por otro lado, cuentan que era muy cruel ya que en una ocasión, cuando llegó tarde la persona que debía curarlo diariamente de una herida que tenía en la cabeza, Velarde la golpeó de manera inmisericorde pero cuando la vio tirada en el suelo, le arrojó una bolsa llena de monedas de oro. Él creía que con esos arranques de bondad compensaba lo malo que hacía. A pesar de esto que se cuenta de él, la mayoría de la gente lo quería y admiraba por algunos buenos actos como el siguiente: se dice que al ver que el Imperio de Maximiliano estaba llegando a su fin y que posiblemente él iba a tener dificultades por haberlo apoyado, repartió entre la gente cercana, parte de su inmensa fortuna.
Después de que los republicanos tomaron la ciudad de Zamora, el general Ramón Corona ordenó que todos los imperialistas de la región, se presentaran como prisioneros de guerra en un plazo de veinticuatro horas y si ni lo hacían, iban a ser perseguidos y fusilados. Francisco Velarde, ante la gravedad de la amenaza, se escondió en Zamora pero fue delatado por un peluquero y fue entregado al general Francisco Tolentino quien lo fusiló sin esperar a que llegara un indulto que emitió Benito Juárez, el cual llegó solo unas horas después del fusilamiento.
La leyenda de “el Burro de Oro”.
Cuentan algunos que cuando Francisco Velarde andaba huyendo en Zamora, como estaba pasado de peso, no pudo brincar una pequeña barda y allí fue aprehendido por Francisco Tolentino.
En tal momento, Velarde le ofreció, que si lo soltaba, le daría su peso en oro y aun más, “montado a caballo”, para que el rescate fuera más atractivo; sin embargo, el general no se dejó sobornar.
Otra parte de la leyenda nos dice que el indulto que envió Juárez sí llegó a tiempo pero que fue ocultado por unas personas de Zamora a quien Velarde les había prestado ciertas cantidades de dinero y vieron que si moría el “Burro de Oro” ya no tendrían que pagar. Dicen que sus últimas palabras fueron: “No soy ningún traidor, me matan por no pagarme lo que me deben”.
La otra parte de le leyenda y que está ligada a nuestro personaje es la siguiente: se decía que Braulio Sánchez había estado en el lugar donde aprehendieron a Velarde y que supo cuando algunos le prometieron falsamente que le iban a perdonar la vida y entonces, “el Burro de Oro”, les dijo dónde tenía escondida la inmensa fortuna en la hacienda de Buena Vista (Vista hermosa). También se decía que esa fortuna la habían repartido entre unos pocos y que Braulio había traído su parte a Yurécuaro.
Ahora bien, después de estos acontecimientos, Braulio Sánchez visitaba con regularidad nuestro pueblo pero nunca dio muestras de poseer esa parte de fortuna que decían, antes bien, vivía de manera sencilla con su sueldo de militar, mientras que otros sí se hicieron ricos al repartirse las propiedades de el “Burro de Oro”.
Lo que sí podemos decir de cierto, porque hay evidencias en su expediente militar, Braulio Sánchez, tuvo gran vigor y luchó denodadamente por sus derechos personales ya que, por cuestiones burocráticas, no le querían valer su grado de Coronel y sólo querían pagarle su pensión con una cantidad menor a la que le correspondía. También demostró su gran amor al trabajo y a la vida militar ya que incluso, pidió ser reincorporado a las armas, a una edad avanzada. Él participó de manera importante durante la Revolución de 1910 y en nuestro pueblo, siempre fue un referente importante en la vida social ya que tenía muchos amigos, entre ellos, al Dr. Alejandro O. Arce con quien le vemos en una fotografía, en 1935, cuando Braulio ya tenía noventa y siete años.
Muchas gracias por su lectura: José Luis García Salazar
Santiago Raúl Martínez Alcalá
“Nadie es profeta ni poeta en su tierra”La frase anterior se ha repetido durante muchos siglos. Podemos citar dos ejemplos que han fortalecido esa creencia. Las enseñanzas de Buda han sido mejor aceptadas fuera de su tierra. Jesús, el Cristo, ha dejado más impresa su doctrina del amor entre la gente que vive fuera de las tierras de Israel.Vemos que en otros casos de artistas y creadores, los que mejor aceptan sus obras son las personas de otros pueblos.Yo quisiera contribuir a que este destino no se cumpla para el caso de un poeta que vive entre nosotros. Yo quiero que juntos admiremos la obra de Santiago Raúl Martínez Alcalá.Poetas hemos tenido varios en Yurécuaro: Austacio Zepeda, José Bárcena, Javier Ochoa y muchos otros que han cantado a nuestra tierra. También hemos convivido con otros que en sus canciones hablan con orgullo de los atardeceres o de las noches llenas de estrellas cuando llevan “gallo” a sus enamoradas.Hablando de Santiago Raúl, poeta actual que nos entrega poesía mística; versos hechos para volar en el tiempo y en el espacio; poesía de amor y pesadumbres y también cantos a la familia, al terruño, a las costumbres y a las cosas que debemos seguir venerando porque a final de cuentas nos han enseñado a ser gente. Santiago nos invita a aprender de otras personas y de otros lugares en el mundo. Nos cuenta que no quiere cambiar al mundo y sólo ser un humilde juglar de la vida, amar la vida por la vida misma y por la naturaleza que nos cobija tanto a los seres vivos como a las demás cosas que están para que de ellas hagamos un uso inteligente que nos ayude a ser mejores y que no las usemos para degradar nuestro entorno.Nuestro personaje de hoy, nació en la ciudad de México el 25 de julio de 1950. Sus padres: Félix Martínez y Blanca Emilia Alcalá Villaseñor, de los Alcalá de La Noria, quien fue una actriz que en los años 40´s impulsó las artes escénicas y contribuyó a la cultura en Yurécuaro. Santiago Raúl estudió dibujo publicitario en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM. Laboró en los Talleres Gráficos de la Nación, en la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos y en otras empresas e instituciones antes de venirse a radicar definitivamente a la ciudad de Yurécuaro. Ya en nuestra tierra, participó como Secretario del Ayuntamiento cuando fue presidente municipal Gildardo Bravo y en ese periodo de gobierno, elaboró y publicó seis Reglamentos Municipales. También coordinó la gestión y obtención, a través de la Embajada de España en México, de la copia fiel de la Cédula Real de Fundación del Pueblo de Yurécuaro (es el Acta de Nacimiento de nuestra actual ciudad), que estaba en el Archivo General de Indias en Sevilla, España. La copia fiel de la Cédula, se encuentra actualmente en el Palacio Municipal. Santiago Raúl, también coordinó la gestión y el estudio socio-económico y demográfico mediante el cual, el Congreso del Estado de Michoacán, otorgó a Yurécuaro, la categoría de ciudad. Como vemos, con estos dos últimos hechos, Santiago ya ha trascendido en su aportación profesional para con los yurecuarenses.El Acta de Nacimiento de Yurécuaro.En esta ciudad, hemos venido celebrando cada 22 de mayo, el aniversario de nuestra fundación oficial ya que en dicha fecha, el Virrey don Luis de Velasco ordenó al “Corregidor de Justicia” más cercano a Tlazazalca, que se fundara el pueblo de Yurécuaro. El mandato fue recibido por Fray Alonso de la Veracruz, en nombre del Provincial de la Orden de San Agustín.Por otro lado, existe en el Palacio Municipal, el documento original, en donde se erige en Villa, el Pueblo de Yurécuaro. Este documento data de 1910 y fue firmado por Aristeo Mercado, quien era Gobernador de Michoacán.Nombramiento de: “Ciudad de Yurécuaro”.Para poder pasar de la categoría de “Villa” a “Ciudad”, se tuvieron que realizar los siguientes pasos y fueron coordinados por Santiago Raúl:1. El Ayuntamiento de Yurécuaro, en sesión de Cabildo, firma la solicitud el 17 de mayo de 1993.2. El Congreso del Estado, LXVI Legislatura de Michoacán, revisa los requisitos necesarios para otorgar la categoría solicitada. Estos requisitos son: A) Un censo de población no menor a 10 000 habitantes (que es la mínima cantidad para la formación de un municipio). B) Que su grado de educación y cultura destaquen comparativamente de la generalidad de los demás municipios del Estado. C) Que cuente con todos los servicios públicos. D) Que sobresalga por su actividad económica y social.3. El Congreso del Estado, otorga la Categoría de “Ciudad” a partir del 25 de septiembre de 1995.La sociedad yurecuarense, como es su costumbre, apoyó de manera solidaria y decisiva para lograr lo anterior y quisiera aprovechar el espacio para mencionar solo unas pocas de las 41 agrupaciones participantes, esperando que mis omisiones sean entendidas ya que no es posible citarlas a todas. Participaron: La Cámara Nacional de Comercio agrupando a más de 300 socios (aunque se tenían registrados 500 negocios en ese entonces). 1380 ejidatarios en 12 Comunidades con más de 6 000 hectáreas productivas. Club de Leones, Club Rotarios, Grupo Pro-arte y Cultura Iorekua, Caballeros de Colón, Unión de Fotógrafos, Sitios “Centro” y “Estación”. Sindicatos de: Albañiles, Estibadores, Filarmónicos, Transportistas, Comercio Ambulante, Locatarios del Mercado Municipal, Panaderos, Tablajeros, Aseadores de Calzado. La Asociación Ganadera, la Unión de Porcicultores y muchas asociaciones más.Los integrantes del Ayuntamiento que firmaron fueron: Gildardo Bravo, Juán C. Rodríguez, Javier Pérez, J. Luis Alcántar, Roberto Pérez, Ricardo Villanueva y Santiago R. Martínez.Cabe destacar aquí que ya estamos por cumplir la fiesta de XV años de nuestra ciudad y deberemos seguir, como dice nuestro lema*, acrecentando el grado de educación y cultura e incrementando nuestro desarrollo económico y social que demanda toda ciudad constituida. ( *Nota: somos del lugar de crecientes).
LA POESÍA.De manera sencilla, Santiago define a la poesía como “Sentir hondo, pensar alto y hablar claro”. También toma del diccionario Macquarte la siguiente definición: “Arte de realizar composiciones rítmicas, escritas u orales, con la intención de deleitar mediante pensamientos hermosos, ingeniosos o elevados”. En los poemas, el ritmo es la cadencia del sonido que produce la expresión, esa repetición que percibimos en la lectura. La medida es el número y la distribución de las sílabas en cada verso y que varía de un poema a otro. La rima es otro recurso poético. Por lo común, riman los sonidos de la última palabra de cada verso aunque hay diferentes modalidades ya que en ocasiones, la rima puede aparecer hasta el verso siguiente.Aunado a lo anterior, vemos que un poeta es alguien que pinta la realidad con brochazos de imaginación. Alguien que guía su pluma tanto con el corazón como con la mente para hacernos reflexionar, reír, rezar, llorar, amar y unir el corazón de la gente que tiene la suerte de estar cerca del poema.Santiago es alguien que se atreve a viajar sobre los sueños de muchos que han vivido antes como Nezahualcóyotl, Amado Nervo, Neruda, Octavio Paz y muchos otros que lo inspiran en su camino.Él dice y agradece a su madre: “Que canten los niños ya que todos fuimos niños un día, pero no todos tuvimos la misma infancia, ni una amorosa madre en la lactancia.”Y Agrega, “ … He visto los niños del Tibet y Tabasco, Chiapas, Somalia, Kenia y Michoacán, y los que viven la guerra en Afganistán o los que lustran calzado en Taxco y los pordioseros en Damasco, todos son el futuro de la humanidad aun los reyes de la caridad que pintamos con sobrenombre que encara la tristeza del pobre hombre ante una amarga realidad….”
Santiago canta a sus raíces y a su familia que lo ligan a estas tierras: “¡Cuántos años de historia! / y vive en mi alma un pitayo / cómo suena triste el campanario / del origen del Alcalá en mi memoria / que antes de la Concia está la Noria, / gloria de mi segundo apellido, / que parece haber nacido / entre caballos y parcela / caminando en mi pecho la vereda / que está plácida junto al río.Y en ese transitar hasta este caserío, / de la juventud de mis abuelos / está el diario de los desvelos, / principio de un siglo mío, / de huertos con mangos sombríos, / de un Yurécuaro todavía empedrado, / de un Cabrero adueñado / siempre del norte en el retrato, / del verso que narra el relato / de un florido pasado.…… ¡Ah familia de origen y destino!, / amo los remansos de tus recuerdos /que me regresan vivos a mis abuelos, / cuando a mis hijos miro /y en el aire de la historia que respiro / está la savia que me auxilia / de esta bendita tierra que me concilia / y en versos que me llenan de pasión / entrego con las rimas de mi corazón / un poema para la familia.”Le canta a nuestra ciudad: “Tierra verde y húmeda, / de un río exuberante en la memoria, …… signos de Dios / cuando gritan los niños / en esta tierra bendita, / frontera del tule / y el laberinto de piedra en las Chorreras, / para que nazca el caldo michi, / donde nadan la carpa y el bagre, / como delfines entre la verdura y los mitos que hablan / por la boca de un anciano / que jura haberse paseado / en el tranvía de mulas por la calle Independencia, / cruzando los barrios La Muralla y La Rana, / hasta la estación del tren, ……. ” “Ese Yurécuaro desconocido / que fue de época indígena / purhépecha guerrero y agrícola / de origen teco del bajío / pescador y devorador de víbora.Y en las Chorreras trampas de piedra / pirámides a la carpa y el bagre, / con sus carrizos color de jade / y en el muelle natural de la ribera / la canoa de un tronco pareciera / estar en un sueño presente. …. Lugar sagrado y espiritual / del primer asentamiento humano / raíz del naguatlato hermano / tarasco y chichimeca Guanax / junto al Lerma que baña la arena / del Yurécuaro en la antigüedad. / Queda escrito en este poema / de un sitio de crecientes / donde se bañan de aguas las mentes / y de memorias la luna llena / mojigangas, guananchas y pepena / y las caristoliendas silvestres.”
“Hay de mi niñez un paseo de ilusión / llamado el Señor de la Piedad, / con baños termales de santa paz / y el milagro de una aparición.”
“Rodeada de delgados tules verdes / y un viento que aminoraba el calor, / serena se veía la Laguna de Monteleón / con sus aguas llenas de oscuros peces / …….. y la laguna que hoy brilla por su ausencia, / en donde por horas nadó mi ilusión, / con la calma que inunda la inocencia, / hoy evoco una húmeda emoción / de esas aguas de frescura y transparencia / que nunca más ahogarán mi corazón.”
Le canta a El Jacalón: “Había en Yurécuaro un balneario / o albercas, como dicen aquí / y en las calles empedradas de gris / caminábamos al Jacalón casi a diario. / ……… Donde Canuto Godínez era de ese lugar el dueño, / lo sé ahora referencia; / para mí el sitio era un sueño / como el que hoy tengo por mi adolescencia, / suave cama de añoranza donde duermo / para soñar de nuevo esa grata esencia.”Le canta a los “Mayordomos” yurecuarenses: “Son Mayordomos del cielo / los que piden para la parroquia, / mujeres y hombres son la logia / de ángeles de mi pueblo. / Van ellos tocando corazones / para la fiesta de la Patrona / y a nadie le asombra / que la bondad consiga contribuciones.”
Le canta al amor por nuestro trabajo:“¡Ah, y ese amor a nuestro trabajo! / al que hacemos con gran empeño, / aunque sea el más pequeño, / aun ese de cuesta abajo, / pero que da el pan, la sal y el ajo, / la comida humilde después de la jornada / que nos deja la frente sudada, / pero riqueza sabia en el corazón / y huellas en el alma con amor, / aunque tristemente pagada.”“Y el amor al prójimo tan necesario, / ese que llamamos amistad, / la verdadera que se puede dar, / esa que se expresa cual confesionario / y que nos exige bondad a diario; / amor al vecino y al estudiante, / al maestro, al anciano que va adelante, / y que ya no pueda caminar, / pero que es sabio al aconsejar / con su paz serena y estimulante.”
Santiago Raúl le canta a lo que lo inspira cotidianamente y podemos ver que su “musa” es el trabajo cotidiano y esforzado que realiza en su tienda. Con lo anterior, nos muestra que todos podemos “servir” a los demás mejorando el mundo, o al menos, el pedacito de mundo que nos toca compartir. “No es la tienda la morada de un poeta, / pero sí el azúcar, la harina y el piloncillo / y el costal de yute tan amarillo / y el aceite, el frijol y la manteca / …. Son las amas de casa, con su mandado / las musas que escriben mi inspiración / y los chiquillos a quienes han encargado / diez pesos de pan y dos de requesón / o el que viene por cigarros Delicados / y medio litro de Tequila Jimador.”La agonía del poeta: “No hay nada más triste en el mundo / que presenciar la agonía de un poeta, / un alma perdida ya muerta, / un ángel del cielo moribundo, / porque el amor es un pesar profundo, / pues la bella musa de la inspiración / ya no late más en su corazón / y en el desierto de lo inalcanzable / el bardo en un verso amable / transcribe entre líneas un adiós.”
El poeta pule las letras, frases y oraciones gramaticales y con su inspiración las transforma en murmullos, lamentos, rizas y rezos para hablar del esplendor de la naturaleza y besar con los ojos y acariciar con las palabras.Toma de otros consejos para la vida como éste: “Sólo viviré una vez. Por tanto, cuanto bien haga y cuanta bondad pueda mostrar a un ser humano, he de hacerlo ahora, no debo aplazarlo ni olvidarlo, pues no volveré a pasar por aquí.”Los poetas nunca han pedido permiso para escribir lo que les dicta el corazón. No he sabido que Homero, Goethe, Amado Nervo, Pablo Neruda u Octavio Paz hayan pedido autorización para dejar plasmado en papel, las emociones que los motivaban a expresar su arte.Nosotros debemos mostrar un poco de humildad para aprender o al menos gozar un poco con alguno de los tantos poemas y relatos literarios de Santiago Raúl que nos llevan a viajar en otros tiempos y en otros espacios. Él tiene la magia para conducirnos de la mano recorriendo los caminos de la imaginación y nos puede ayudar a explotar nuestros propios talentos creativos que Dios nos ha dado. Solamente nos falta entender y ser pacientes con ese “profeta” que habita bajo nuestro mismo cielo.Reflexionemos en esa gran valentía que posee nuestro personaje en cada una de sus obras literarias, que a la fecha, suman varias.Aprendamos a dejar por escrito lo que guarda nuestra alma y regalémoslo a los que nos rodean. Esos valores humanos solo los externan pocas personas en la vida y en Yurécuaro tenemos la fortuna de contar con alguien que lo está haciendo.Gracias Santiago. Te lo digo con sinceridad y humildad.
José Luis García Salazar
LA POESÍA.De manera sencilla, Santiago define a la poesía como “Sentir hondo, pensar alto y hablar claro”. También toma del diccionario Macquarte la siguiente definición: “Arte de realizar composiciones rítmicas, escritas u orales, con la intención de deleitar mediante pensamientos hermosos, ingeniosos o elevados”. En los poemas, el ritmo es la cadencia del sonido que produce la expresión, esa repetición que percibimos en la lectura. La medida es el número y la distribución de las sílabas en cada verso y que varía de un poema a otro. La rima es otro recurso poético. Por lo común, riman los sonidos de la última palabra de cada verso aunque hay diferentes modalidades ya que en ocasiones, la rima puede aparecer hasta el verso siguiente.Aunado a lo anterior, vemos que un poeta es alguien que pinta la realidad con brochazos de imaginación. Alguien que guía su pluma tanto con el corazón como con la mente para hacernos reflexionar, reír, rezar, llorar, amar y unir el corazón de la gente que tiene la suerte de estar cerca del poema.Santiago es alguien que se atreve a viajar sobre los sueños de muchos que han vivido antes como Nezahualcóyotl, Amado Nervo, Neruda, Octavio Paz y muchos otros que lo inspiran en su camino.Él dice y agradece a su madre: “Que canten los niños ya que todos fuimos niños un día, pero no todos tuvimos la misma infancia, ni una amorosa madre en la lactancia.”Y Agrega, “ … He visto los niños del Tibet y Tabasco, Chiapas, Somalia, Kenia y Michoacán, y los que viven la guerra en Afganistán o los que lustran calzado en Taxco y los pordioseros en Damasco, todos son el futuro de la humanidad aun los reyes de la caridad que pintamos con sobrenombre que encara la tristeza del pobre hombre ante una amarga realidad….”
Santiago canta a sus raíces y a su familia que lo ligan a estas tierras: “¡Cuántos años de historia! / y vive en mi alma un pitayo / cómo suena triste el campanario / del origen del Alcalá en mi memoria / que antes de la Concia está la Noria, / gloria de mi segundo apellido, / que parece haber nacido / entre caballos y parcela / caminando en mi pecho la vereda / que está plácida junto al río.Y en ese transitar hasta este caserío, / de la juventud de mis abuelos / está el diario de los desvelos, / principio de un siglo mío, / de huertos con mangos sombríos, / de un Yurécuaro todavía empedrado, / de un Cabrero adueñado / siempre del norte en el retrato, / del verso que narra el relato / de un florido pasado.…… ¡Ah familia de origen y destino!, / amo los remansos de tus recuerdos /que me regresan vivos a mis abuelos, / cuando a mis hijos miro /y en el aire de la historia que respiro / está la savia que me auxilia / de esta bendita tierra que me concilia / y en versos que me llenan de pasión / entrego con las rimas de mi corazón / un poema para la familia.”Le canta a nuestra ciudad: “Tierra verde y húmeda, / de un río exuberante en la memoria, …… signos de Dios / cuando gritan los niños / en esta tierra bendita, / frontera del tule / y el laberinto de piedra en las Chorreras, / para que nazca el caldo michi, / donde nadan la carpa y el bagre, / como delfines entre la verdura y los mitos que hablan / por la boca de un anciano / que jura haberse paseado / en el tranvía de mulas por la calle Independencia, / cruzando los barrios La Muralla y La Rana, / hasta la estación del tren, ……. ” “Ese Yurécuaro desconocido / que fue de época indígena / purhépecha guerrero y agrícola / de origen teco del bajío / pescador y devorador de víbora.Y en las Chorreras trampas de piedra / pirámides a la carpa y el bagre, / con sus carrizos color de jade / y en el muelle natural de la ribera / la canoa de un tronco pareciera / estar en un sueño presente. …. Lugar sagrado y espiritual / del primer asentamiento humano / raíz del naguatlato hermano / tarasco y chichimeca Guanax / junto al Lerma que baña la arena / del Yurécuaro en la antigüedad. / Queda escrito en este poema / de un sitio de crecientes / donde se bañan de aguas las mentes / y de memorias la luna llena / mojigangas, guananchas y pepena / y las caristoliendas silvestres.”
“Hay de mi niñez un paseo de ilusión / llamado el Señor de la Piedad, / con baños termales de santa paz / y el milagro de una aparición.”
“Rodeada de delgados tules verdes / y un viento que aminoraba el calor, / serena se veía la Laguna de Monteleón / con sus aguas llenas de oscuros peces / …….. y la laguna que hoy brilla por su ausencia, / en donde por horas nadó mi ilusión, / con la calma que inunda la inocencia, / hoy evoco una húmeda emoción / de esas aguas de frescura y transparencia / que nunca más ahogarán mi corazón.”
Le canta a El Jacalón: “Había en Yurécuaro un balneario / o albercas, como dicen aquí / y en las calles empedradas de gris / caminábamos al Jacalón casi a diario. / ……… Donde Canuto Godínez era de ese lugar el dueño, / lo sé ahora referencia; / para mí el sitio era un sueño / como el que hoy tengo por mi adolescencia, / suave cama de añoranza donde duermo / para soñar de nuevo esa grata esencia.”Le canta a los “Mayordomos” yurecuarenses: “Son Mayordomos del cielo / los que piden para la parroquia, / mujeres y hombres son la logia / de ángeles de mi pueblo. / Van ellos tocando corazones / para la fiesta de la Patrona / y a nadie le asombra / que la bondad consiga contribuciones.”
Le canta al amor por nuestro trabajo:“¡Ah, y ese amor a nuestro trabajo! / al que hacemos con gran empeño, / aunque sea el más pequeño, / aun ese de cuesta abajo, / pero que da el pan, la sal y el ajo, / la comida humilde después de la jornada / que nos deja la frente sudada, / pero riqueza sabia en el corazón / y huellas en el alma con amor, / aunque tristemente pagada.”“Y el amor al prójimo tan necesario, / ese que llamamos amistad, / la verdadera que se puede dar, / esa que se expresa cual confesionario / y que nos exige bondad a diario; / amor al vecino y al estudiante, / al maestro, al anciano que va adelante, / y que ya no pueda caminar, / pero que es sabio al aconsejar / con su paz serena y estimulante.”
Santiago Raúl le canta a lo que lo inspira cotidianamente y podemos ver que su “musa” es el trabajo cotidiano y esforzado que realiza en su tienda. Con lo anterior, nos muestra que todos podemos “servir” a los demás mejorando el mundo, o al menos, el pedacito de mundo que nos toca compartir. “No es la tienda la morada de un poeta, / pero sí el azúcar, la harina y el piloncillo / y el costal de yute tan amarillo / y el aceite, el frijol y la manteca / …. Son las amas de casa, con su mandado / las musas que escriben mi inspiración / y los chiquillos a quienes han encargado / diez pesos de pan y dos de requesón / o el que viene por cigarros Delicados / y medio litro de Tequila Jimador.”La agonía del poeta: “No hay nada más triste en el mundo / que presenciar la agonía de un poeta, / un alma perdida ya muerta, / un ángel del cielo moribundo, / porque el amor es un pesar profundo, / pues la bella musa de la inspiración / ya no late más en su corazón / y en el desierto de lo inalcanzable / el bardo en un verso amable / transcribe entre líneas un adiós.”
El poeta pule las letras, frases y oraciones gramaticales y con su inspiración las transforma en murmullos, lamentos, rizas y rezos para hablar del esplendor de la naturaleza y besar con los ojos y acariciar con las palabras.Toma de otros consejos para la vida como éste: “Sólo viviré una vez. Por tanto, cuanto bien haga y cuanta bondad pueda mostrar a un ser humano, he de hacerlo ahora, no debo aplazarlo ni olvidarlo, pues no volveré a pasar por aquí.”Los poetas nunca han pedido permiso para escribir lo que les dicta el corazón. No he sabido que Homero, Goethe, Amado Nervo, Pablo Neruda u Octavio Paz hayan pedido autorización para dejar plasmado en papel, las emociones que los motivaban a expresar su arte.Nosotros debemos mostrar un poco de humildad para aprender o al menos gozar un poco con alguno de los tantos poemas y relatos literarios de Santiago Raúl que nos llevan a viajar en otros tiempos y en otros espacios. Él tiene la magia para conducirnos de la mano recorriendo los caminos de la imaginación y nos puede ayudar a explotar nuestros propios talentos creativos que Dios nos ha dado. Solamente nos falta entender y ser pacientes con ese “profeta” que habita bajo nuestro mismo cielo.Reflexionemos en esa gran valentía que posee nuestro personaje en cada una de sus obras literarias, que a la fecha, suman varias.Aprendamos a dejar por escrito lo que guarda nuestra alma y regalémoslo a los que nos rodean. Esos valores humanos solo los externan pocas personas en la vida y en Yurécuaro tenemos la fortuna de contar con alguien que lo está haciendo.Gracias Santiago. Te lo digo con sinceridad y humildad.
José Luis García Salazar
Alfredo Mora Villanueva
Quiero en esta ocasión hablar de una persona que tuvo la visión, la voluntad y el empuje de iniciar la publicación de un medio de comunicación que le está permitiendo a nuestra región, contar con una tribuna donde todas las personas puedan estar informadas y escuchadas sin ser censuradas, cualquiera que sea su ideología.Precisamente, El Cazador de la Verdad, tuvo su origen debido a que los periódicos regionales que mencionaban nuestra problemática y que llegaban a Yurécuaro, manejaban los asuntos de manera sesgada y que no reflejaban la verdad que requerían nuestros conciudadanos. Fue por eso que Alfredo “Fello” Mora se dio a la tarea, apoyado por su familia, de lanzarse a la aventura editorial.Alfredo es hijo de Josefina Villanueva Villaseñor y de Mauro Mora Morales. Nació en el barrio de la “Tetilla”, calle Nicolás Bravo, donde se crió junto con seis hermanos. Siendo muy joven se dedicó a diversos oficios: criar puercos, surtir de leche a la escremadora, pescar carpas y cualquier tarea que ayudara al sustento familiar. Por los años 50´s, anduvo también de boletero y de chofer en las imprescindibles líneas de camiones de pasajeros de don Tiburcio Villanueva que hacían viajes a Atotonilco y a Arandas. En esos recorridos llevaban y traían todo tipo de productos que acarreaba la gente ya fueran tercios de cañas o garbanzos; chivos, gallinas y guajolotes maneados que subían en la parrilla de los camiones; cajas de huevos, costales de naranjas y en fin muchas cosas que servían para el sustento y el comercio de muchas familias de la región. Cabe hacer mención, que la gente que compraba gallinas en los ranchos, las embarcaban para la ciudad de México ya que eran muy apreciadas por el sabor que le daban al caldo. De Yurécuaro transportaban a las rancherías, barras de hielo que envolvían en costales de ixtle. También, de aquí iban muchas mujeres a lavar a Santa rita y más adelante, en Milpillas, donde había un trapiche, cargaban piloncillo y azúcar en terroncillo y lo llevaban a Atotonilco. Para compensar el viaje, de allá se traían botellas de muy buen tequila.Es importante recordar también, que en aquellos tiempos, los únicos medios de transporte con que contaban los agentes vendedores que venían de las ciudades de México o Guadalajara eran: el tren y las Líneas yurecuarenses, de las que hemos hecho mención. Adicionalmente, cuando “Fello” era chofer, surtía las medicinas que la gente de las diferentes rancherías le encargaba y también servía como “resguardo de valores” ya que cobraba los vales de dinero que algunos prestamistas recuperaban de los agricultores. Agrega “Fello”: “y gracias a Dios, nunca me asaltaron…. y eso que acarreaba bastante plata”.
Los orígenes del periodismo.El Ser humano siempre ha tenido la necesidad de contar con una “tribuna” o foro donde puedan ser escuchadas sus inquietudes. Vemos que los griegos y romanos usaban los teatros y plazas públicas para debatir ideas; los babilonios tenían unos escribas que relataban y dejaban por escrito diariamente, los acontecimientos públicos. En todas las provincias pertenecientes al Imperio Romano, se redactaban anales históricos, comentarios y sucesos que eran enviados a Roma para ser analizados y utilizados para tener bien informada a la gente de la capital del imperio y también eran utilizados como un medio de educación y enseñanza para muchas otras personas. En la Edad Media, los encargados de difundir las noticias eran los “juglares”: peregrinos que viajaban de un lugar a otro informando oralmente a los habitantes acerca de los acontecimientos ocurridos en otros lugares por donde habían viajado previamente.En el siglo XIII, se creó en Inglaterra un “Manuscrito de novedades” mediante el cual se difundían las noticias. Era un manuscrito hecho con caracteres grabados en madera. Con la invención de la imprenta por parte de Gutemberg se facilitaron las cosas ya que se pudo imprimir en papel el primer periódico, lo cual ocurrió en Alemania en 1457.En nuestro continente y más específicamente en la Nueva España, surgió el primer medio informativo en 1541 y se llamaba la Hoja de México. Posteriormente surgieron otros como el Mercurio Volante, editado en 1693 por Carlos de Sigüenza y Góngora y era de carácter histórico y científico. En 1722, Juan Ignacio de Castorena funda la Gaceta de México que es considerado el primer periódico de nuestro país que tuvo un formato como el de los periódicos que circulan actualmente.En 1810, Miguel Hidalgo funda en Guadalajara el Despertador Americano. Después, en 1812, José Joaquín Fernández de Lizardi, funda el Pensador Americano donde se pronunció abiertamente por la abolición de la esclavitud. En las siguientes décadas del siglo XIX, hubo varios pensadores que impulsaron sus ideas desde diferentes periódicos. Gente como Francisco Zarco, Guillermo Prieto, Andrés Quintana Roo, Vicente Riva Palacio (con su periódico el Ahuizote) y Filomeno Mata.Ya para los inicios del siglo XX, los hermanos Jesús y Ricardo Flores Magón, junto con Aquiles Serdán, impulsaron el movimiento que se oponía a la reelección y que culminó con la caída de Porfirio Diaz. Posteriormente, en 1916 se funda El Universal y en 1917, el periódico Excélsior los cuales aun se publican junto con otros de renombre como La Jornada y Reforma en México, D.F; La Voz de Michoacán y El Sol en Morelia; El Informador y Mural en Guadalajara y El Cazador de la Verdad en Yurécuaro (cito solo unos pocos de la vasta lista que existen actualmente).
El periodismo en nuestra ciudad.En Yurécuaro Michoacán se han publicado muchos periódicos; uno de ellos fue El Destello, publicado por Austasio Zepeda García en 1889; posteriormente él mismo editó El Crepúsculo. Lo siguieron El Relámpago de don Everardo Zepeda y otros como Clarinada, Nuevo día y Provincia. Ya en años recientes, Fidelmar Banda publicó Alborada en 1976 y Alfredo Carvajal hizo lo propio con El Sendero en el año 2002. Además de los periódicos citados, han existido muchos más; sin embargo, por diversas causas, su vida ha sido efímera y solo han logrado sobrevivir muy poco tiempo. La Vida de El Cazador de la Verdad.Hace dos años, cuando nació este medio de comunicación, pocas personas le auguraban éxito ya que hasta el año 2007 los yurecuarenses sabíamos que los periódicos duraban poco y se extinguían rápidamente. Muchos veían al nuevo periódico como un “folletín” que solo representaba los intereses de unas pocas personas. Al principio, cada ejemplar se hacía con pocas páginas y sin embargo, al correr de los meses, pasó a tener 24 páginas cuando cumplió su primer año y ahora que cumple dos, ya esta conformado por 48 páginas, que a decir verdad, son pocos los rotativos que se pueden preciar de tal volumen. En este tiempo ha pasado de ser un medio informativo municipal y se ha convertido en regional con aportaciones de ciudades vecinas como La Piedad, Tanhuato, Vista Hermosa, Ecuandureo y Penjamillo.En su corta vida, ya han sido varias las ocasiones en que sus notas periodísticas han contribuido a una mejor convivencia ciudadana; entre los aportes de El Cazador podemos citar unos pocos, debido al espacio y estos son:1. Durante el proceso de elecciones en el 2007, el IEM (Instituto Electoral de Michoacán) envió oficios de agradecimiento por “Continuar divulgando la cultura política de respeto entre los ciudadanos, tanto al voto como a las distintas formas de pensar”. De todos es sabido que hace algunos años, ocurrieron hechos violentos que enlutaron algunos hogares yurecuarenses y por ello, había cierta intranquilidad. Afortunadamente, cuando la gente está informada de manera clara y honesta, se facilitan los procesos electorales y gracias a las oportunas fotografías y notas periodísticas se pudo constatar a nivel estatal y nacional, que en nuestra ciudad se cuenta ya con personas pensantes.2. En todos los números que de manera semanal se han venido publicando, se les da un espacio a los diferentes partidos políticos para que hagan proselitismo entre los ciudadanos. Podemos ver que tanto el PRD, como el PRI, el PAN, el PT y el PVEM, expresan sus opiniones y nos invitan a reflexionar sobre distintos aspectos de interés para todos. Ahora ya no estamos en tiempos de aquellos en que por una forma de pensar nos peleábamos entre todos. Actualmente, podemos ver que en una misma familia, el abuelo le va al PT, el tío al PAN, la mamá vota por el PRD, el papá vota por el PRI y el cuñado le va al PVEM; ahora ya somos más tolerantes y eso nos hace ser más civilizados.3. El Cazador ha servido para comunicar los esfuerzos y logros de nuestras dos Instituciones de apoyo social que ininterrumpidamente han venido sirviendo a nuestra ciudad desde hace varios años: El Club de Leones de Yurécuaro y El Club Rotario de Yurécuaro.4. Precisamente, El Cazador, recibió una felicitación por su primer año de vida de parte de El Club de Leones: “Han conquistado el respeto y la confianza de quienes los ven, leen y los escuchan…… su medio se ha convertido en un legítimo derecho de dar opinión y facilitar la réplica sin censura y sin tomar partido y escuchando todas las voces”. “El Club de Leones de Yurécuaro, A.C. les felicita y les anima a continuar por este camino deseándoles cumplan muchos años más en su labor de comunicación periodística”. Y terminan con una invitación que considero no es solo para el periódico El Cazador sino para toda la ciudadanía: “Construir y no destruir.” 5. Ha divulgado los logros de estudiantes entre ellos el niño Leonardo F. Contreras que ganó la 3ª olimpiada de conocimiento infantil y el joven Chistian Banda, ganador del concurso de oratoria a nivel regional y estatal. También ha comunicado los logros de los 14 profesores que recientemente consiguieron su Diplomado en Aprendizaje Escolar de los Adolescentes.6. Nos informa acerca de la ARSPO (Academia Regional de Seguridad Pública de Occidente), su función dentro de la sociedad; su localización, el número de personas capacitadas y el tipo de cursos que imparte. Nos explica que en dicha academia, se busca cumplir con un Sistema de Gestión de la Calidad, lo cual nos pudiera parecer irrealizable hasta hace unos pocos años y que ahora, en nuestros tiempos, ya se ven a muchas instituciones de la Administración Pública haciendo esfuerzos por mejorar la Calidad y el Servicio a la ciudadanía. Por otro lado, esta academia, también puede ser tomada como un medio de preparación para muchos jóvenes de la región para que puedan continuar su carrera dentro del servicio público.7. Por otro lado, El Cazador sirve como un medio de publicidad para los muchos comercios y pequeñas y medianas empresas que nos hacen llegar su imagen y con ello nos hacen ver que no es necesario viajar a las grandes ciudades para obtener los productos y servicios que ya tenemos en nuestra región.
Ahora bien, uno de los mayores logros de El Cazador, ha sido la difusión por Internet de los diversos eventos que se llevan a cabo, tanto en nuestra ciudad como en toda la región. Al subir a la “Red”, videos, fotografías, mensajes, cartas y comentarios, la gente que vive fuera ya sea en otras ciudades de México o se encuentra trabajando en EEUU y en otros países, se mantiene cerca de nosotros y puede gozar también de todos esos actos que presenciamos los que aquí vivimos. Se enteran de las “Fiestas Patrias”; el 20 de Noviembre; de las “Fiestas del día ocho”; Navidad, Año Nuevo, “Semana Santa”, la fiesta del Santo Cristo de Tanhuato; el Aniversario de la Fundación de Yurécuaro; las carreras de caballos del Santo Santiago y Santa Ana y otras más. Se enteran de los diversos eventos deportivos: fútbol, Béisbol, Básketbol, carreras ciclistas, entre varios más.Se dan cuenta de los éxitos internacionales de nuestros institutos de ballet folclórico: Kutzi y Ballet Folklórico Internacional Yurécuaro (Atoyac). También saben de los diversos programas de apoyo social como: PROMUSAG (Programa de la Mujer en el Sector Agrario); Programa 70 y + (Para adultos mayores de setenta años); Programa Tu Casa y varios más. Cabe hacer mención que cuando El Cazador cumplió un año de vida, habían ingresado a la página web, 40 000 internautas y ahora ya se tienen cerca de 160 000 (a un promedio diario de 220 lectores).
Los colaboradores.Nuestro personaje de hoy: “Fello” Mora, siempre está agradecido con su equipo de colaboradores que han logrado mantener viva “la tribuna”: Jorge A. Mora García, Roberto Becerra, Laura Ruiz, Eliseo Godínez, Mary Briseño, Pancho Polvos, Gustavo Mora, Lucano, Alejandra Ortega, Gabriela Barrera, Eduardo Castellanos, Heriberto y Jaime A. Suárez, Cindy Godoy, Lizeth, G. Alejandro, G. Enrique Mora Briceño, Bety Mora, Paulina Delmotte, Elisa Barrera y José L. García. También agradece a los presidentes de los partidos políticos por su apoyo a la libertad de prensa: Enrique Aviña del PAN; Javier Casillas del PRI y Juan Carlos Rodríguez del PVEM.
¿Qué aspectos positivos podemos tomar de ejemplo los yurecuarenses de parte de Alfredo Mora Villanueva? Por un lado, su iniciativa o proactividad para dar origen al periódico; su persistencia para mantenerlo como un foro de comunicación imparcial y su optimismo que lo hacen ser una persona sencilla y accesible a todos.
Gracias por su lectura. José Luis García Salazarwww.productividadorganizacional.com
Los orígenes del periodismo.El Ser humano siempre ha tenido la necesidad de contar con una “tribuna” o foro donde puedan ser escuchadas sus inquietudes. Vemos que los griegos y romanos usaban los teatros y plazas públicas para debatir ideas; los babilonios tenían unos escribas que relataban y dejaban por escrito diariamente, los acontecimientos públicos. En todas las provincias pertenecientes al Imperio Romano, se redactaban anales históricos, comentarios y sucesos que eran enviados a Roma para ser analizados y utilizados para tener bien informada a la gente de la capital del imperio y también eran utilizados como un medio de educación y enseñanza para muchas otras personas. En la Edad Media, los encargados de difundir las noticias eran los “juglares”: peregrinos que viajaban de un lugar a otro informando oralmente a los habitantes acerca de los acontecimientos ocurridos en otros lugares por donde habían viajado previamente.En el siglo XIII, se creó en Inglaterra un “Manuscrito de novedades” mediante el cual se difundían las noticias. Era un manuscrito hecho con caracteres grabados en madera. Con la invención de la imprenta por parte de Gutemberg se facilitaron las cosas ya que se pudo imprimir en papel el primer periódico, lo cual ocurrió en Alemania en 1457.En nuestro continente y más específicamente en la Nueva España, surgió el primer medio informativo en 1541 y se llamaba la Hoja de México. Posteriormente surgieron otros como el Mercurio Volante, editado en 1693 por Carlos de Sigüenza y Góngora y era de carácter histórico y científico. En 1722, Juan Ignacio de Castorena funda la Gaceta de México que es considerado el primer periódico de nuestro país que tuvo un formato como el de los periódicos que circulan actualmente.En 1810, Miguel Hidalgo funda en Guadalajara el Despertador Americano. Después, en 1812, José Joaquín Fernández de Lizardi, funda el Pensador Americano donde se pronunció abiertamente por la abolición de la esclavitud. En las siguientes décadas del siglo XIX, hubo varios pensadores que impulsaron sus ideas desde diferentes periódicos. Gente como Francisco Zarco, Guillermo Prieto, Andrés Quintana Roo, Vicente Riva Palacio (con su periódico el Ahuizote) y Filomeno Mata.Ya para los inicios del siglo XX, los hermanos Jesús y Ricardo Flores Magón, junto con Aquiles Serdán, impulsaron el movimiento que se oponía a la reelección y que culminó con la caída de Porfirio Diaz. Posteriormente, en 1916 se funda El Universal y en 1917, el periódico Excélsior los cuales aun se publican junto con otros de renombre como La Jornada y Reforma en México, D.F; La Voz de Michoacán y El Sol en Morelia; El Informador y Mural en Guadalajara y El Cazador de la Verdad en Yurécuaro (cito solo unos pocos de la vasta lista que existen actualmente).
El periodismo en nuestra ciudad.En Yurécuaro Michoacán se han publicado muchos periódicos; uno de ellos fue El Destello, publicado por Austasio Zepeda García en 1889; posteriormente él mismo editó El Crepúsculo. Lo siguieron El Relámpago de don Everardo Zepeda y otros como Clarinada, Nuevo día y Provincia. Ya en años recientes, Fidelmar Banda publicó Alborada en 1976 y Alfredo Carvajal hizo lo propio con El Sendero en el año 2002. Además de los periódicos citados, han existido muchos más; sin embargo, por diversas causas, su vida ha sido efímera y solo han logrado sobrevivir muy poco tiempo. La Vida de El Cazador de la Verdad.Hace dos años, cuando nació este medio de comunicación, pocas personas le auguraban éxito ya que hasta el año 2007 los yurecuarenses sabíamos que los periódicos duraban poco y se extinguían rápidamente. Muchos veían al nuevo periódico como un “folletín” que solo representaba los intereses de unas pocas personas. Al principio, cada ejemplar se hacía con pocas páginas y sin embargo, al correr de los meses, pasó a tener 24 páginas cuando cumplió su primer año y ahora que cumple dos, ya esta conformado por 48 páginas, que a decir verdad, son pocos los rotativos que se pueden preciar de tal volumen. En este tiempo ha pasado de ser un medio informativo municipal y se ha convertido en regional con aportaciones de ciudades vecinas como La Piedad, Tanhuato, Vista Hermosa, Ecuandureo y Penjamillo.En su corta vida, ya han sido varias las ocasiones en que sus notas periodísticas han contribuido a una mejor convivencia ciudadana; entre los aportes de El Cazador podemos citar unos pocos, debido al espacio y estos son:1. Durante el proceso de elecciones en el 2007, el IEM (Instituto Electoral de Michoacán) envió oficios de agradecimiento por “Continuar divulgando la cultura política de respeto entre los ciudadanos, tanto al voto como a las distintas formas de pensar”. De todos es sabido que hace algunos años, ocurrieron hechos violentos que enlutaron algunos hogares yurecuarenses y por ello, había cierta intranquilidad. Afortunadamente, cuando la gente está informada de manera clara y honesta, se facilitan los procesos electorales y gracias a las oportunas fotografías y notas periodísticas se pudo constatar a nivel estatal y nacional, que en nuestra ciudad se cuenta ya con personas pensantes.2. En todos los números que de manera semanal se han venido publicando, se les da un espacio a los diferentes partidos políticos para que hagan proselitismo entre los ciudadanos. Podemos ver que tanto el PRD, como el PRI, el PAN, el PT y el PVEM, expresan sus opiniones y nos invitan a reflexionar sobre distintos aspectos de interés para todos. Ahora ya no estamos en tiempos de aquellos en que por una forma de pensar nos peleábamos entre todos. Actualmente, podemos ver que en una misma familia, el abuelo le va al PT, el tío al PAN, la mamá vota por el PRD, el papá vota por el PRI y el cuñado le va al PVEM; ahora ya somos más tolerantes y eso nos hace ser más civilizados.3. El Cazador ha servido para comunicar los esfuerzos y logros de nuestras dos Instituciones de apoyo social que ininterrumpidamente han venido sirviendo a nuestra ciudad desde hace varios años: El Club de Leones de Yurécuaro y El Club Rotario de Yurécuaro.4. Precisamente, El Cazador, recibió una felicitación por su primer año de vida de parte de El Club de Leones: “Han conquistado el respeto y la confianza de quienes los ven, leen y los escuchan…… su medio se ha convertido en un legítimo derecho de dar opinión y facilitar la réplica sin censura y sin tomar partido y escuchando todas las voces”. “El Club de Leones de Yurécuaro, A.C. les felicita y les anima a continuar por este camino deseándoles cumplan muchos años más en su labor de comunicación periodística”. Y terminan con una invitación que considero no es solo para el periódico El Cazador sino para toda la ciudadanía: “Construir y no destruir.” 5. Ha divulgado los logros de estudiantes entre ellos el niño Leonardo F. Contreras que ganó la 3ª olimpiada de conocimiento infantil y el joven Chistian Banda, ganador del concurso de oratoria a nivel regional y estatal. También ha comunicado los logros de los 14 profesores que recientemente consiguieron su Diplomado en Aprendizaje Escolar de los Adolescentes.6. Nos informa acerca de la ARSPO (Academia Regional de Seguridad Pública de Occidente), su función dentro de la sociedad; su localización, el número de personas capacitadas y el tipo de cursos que imparte. Nos explica que en dicha academia, se busca cumplir con un Sistema de Gestión de la Calidad, lo cual nos pudiera parecer irrealizable hasta hace unos pocos años y que ahora, en nuestros tiempos, ya se ven a muchas instituciones de la Administración Pública haciendo esfuerzos por mejorar la Calidad y el Servicio a la ciudadanía. Por otro lado, esta academia, también puede ser tomada como un medio de preparación para muchos jóvenes de la región para que puedan continuar su carrera dentro del servicio público.7. Por otro lado, El Cazador sirve como un medio de publicidad para los muchos comercios y pequeñas y medianas empresas que nos hacen llegar su imagen y con ello nos hacen ver que no es necesario viajar a las grandes ciudades para obtener los productos y servicios que ya tenemos en nuestra región.
Ahora bien, uno de los mayores logros de El Cazador, ha sido la difusión por Internet de los diversos eventos que se llevan a cabo, tanto en nuestra ciudad como en toda la región. Al subir a la “Red”, videos, fotografías, mensajes, cartas y comentarios, la gente que vive fuera ya sea en otras ciudades de México o se encuentra trabajando en EEUU y en otros países, se mantiene cerca de nosotros y puede gozar también de todos esos actos que presenciamos los que aquí vivimos. Se enteran de las “Fiestas Patrias”; el 20 de Noviembre; de las “Fiestas del día ocho”; Navidad, Año Nuevo, “Semana Santa”, la fiesta del Santo Cristo de Tanhuato; el Aniversario de la Fundación de Yurécuaro; las carreras de caballos del Santo Santiago y Santa Ana y otras más. Se enteran de los diversos eventos deportivos: fútbol, Béisbol, Básketbol, carreras ciclistas, entre varios más.Se dan cuenta de los éxitos internacionales de nuestros institutos de ballet folclórico: Kutzi y Ballet Folklórico Internacional Yurécuaro (Atoyac). También saben de los diversos programas de apoyo social como: PROMUSAG (Programa de la Mujer en el Sector Agrario); Programa 70 y + (Para adultos mayores de setenta años); Programa Tu Casa y varios más. Cabe hacer mención que cuando El Cazador cumplió un año de vida, habían ingresado a la página web, 40 000 internautas y ahora ya se tienen cerca de 160 000 (a un promedio diario de 220 lectores).
Los colaboradores.Nuestro personaje de hoy: “Fello” Mora, siempre está agradecido con su equipo de colaboradores que han logrado mantener viva “la tribuna”: Jorge A. Mora García, Roberto Becerra, Laura Ruiz, Eliseo Godínez, Mary Briseño, Pancho Polvos, Gustavo Mora, Lucano, Alejandra Ortega, Gabriela Barrera, Eduardo Castellanos, Heriberto y Jaime A. Suárez, Cindy Godoy, Lizeth, G. Alejandro, G. Enrique Mora Briceño, Bety Mora, Paulina Delmotte, Elisa Barrera y José L. García. También agradece a los presidentes de los partidos políticos por su apoyo a la libertad de prensa: Enrique Aviña del PAN; Javier Casillas del PRI y Juan Carlos Rodríguez del PVEM.
¿Qué aspectos positivos podemos tomar de ejemplo los yurecuarenses de parte de Alfredo Mora Villanueva? Por un lado, su iniciativa o proactividad para dar origen al periódico; su persistencia para mantenerlo como un foro de comunicación imparcial y su optimismo que lo hacen ser una persona sencilla y accesible a todos.
Gracias por su lectura. José Luis García Salazarwww.productividadorganizacional.com
Andrés Ventura
Amables lectores, vamos a recordar ahora a un insigne insurgente yurecuarense, de quién, por azares del destino, no quedaron registradas en la historia mas que unas pocas líneas acerca de su vida. Cabe hacer la aclaración que para la elaboración de la presente columna, me he valido tanto de documentos históricos como de la leyenda del imaginario popular y me ha movido a hacerlo, el agradecimiento que le tengo no solo a él sino a muchos otros que me han legado motivos para sentirme orgulloso de pertenecer a estas tierras. He tomado datos históricos de tres fuentes: del periódico publicado en Puebla, en 1821, la “Imprenta Liberal de Troncoso Hermanos”; del libro “Salvemos a Chapala” de Martín Casillas, publicado por Editorial Diana en el año de 2004 y del periódico La Libertad, año 2º, No. 37 del año 1894.
Cuando en 1810 se inició la Guerra de Independencia de México, se hizo público lo siguiente: “La voz poderosa de Libertad que lanzara don Miguel Hidalgo y Costilla, hizo eco en Yurécuaro. Andrés Ventura, de la Comunidad indígena, organizó una partida de ciento y tantos insurgentes y se atrevieron a atacar La Barca, que estaba guarnecida por una fuerza considerable al mando del Comandante Tecacho. Pagaron cara su temeridad ya que la artillería española los destruyó y quedaron solamente cinco expedicionarios”. Ahora bien, la historia no nos dice si Andrés Ventura regresó a su pueblo o si se puso en contacto con los insurgentes que operaban en el lago de Chapala al mando de Encarnación Rosas de quien hablaremos un poco más adelante. El nombre de nuestro personaje volvió a aparecer, según la leyenda, cuando nos visitó Pedro Celestino Negrete en 1821.Como sabemos, el 24 de febrero de 1821, Vicente Guerrero, Agustín de Iturbide y otros insurgentes, firmaron el Plan de Iguala donde México declaraba su independencia. Iturbide dio forma al Ejército de las Tres garantías: Independencia, Religión y Unión y bajo su mando se encaminó a varios puntos del país para convencer a muchos combatientes realistas a que se unieran a la causa de la Independencia mexicana. Ya había estado en Zitácuaro, León, Celaya, Acámbaro y su gran deseo era el de convencer a José de la Cruz quien era Comandante General de la Nueva Galicia que en ese entonces representaba casi todo el occidente mexicano. El Comandante J. de la Cruz radicaba en Guadalajara y por lo tanto Iturbide viajó de Celaya a la hacienda de Santa Ana Pacueco al otro lado del río, junto a La Piedad- para iniciar contactos. De Santa Ana, Iturbide se trasladó a Yurécuaro el 27 de abril y se alojó en la que en ese entonces era la mejor finca de la población y estaba situada en el portal oriente de la plaza principal. Aquí hay que recordar que años antes, el pueblo había sido destruido por las tropas insurgentes del Padre Torres.Para entonces, Iturbide ya había contactado al Brigadier realista Pedro Celestino Negrete para que se uniera a su causa y acordaron reunirse en tierras michoacanas y escogieron a nuestro pueblo para llevar a cabo la entrevista. El 6 de mayo, Negrete se traslada de Zamora a Yurécuaro donde celebra la plática con Iturbide y se compromete con la causa de los insurgentes y al mismo tiempo, acepta el encargo para contactar a José de la Cruz. Cuando los yurecuarenses supieron del éxito de la entrevista, organizaron una amena fiesta donde convivieron con los que habían firmado el pacto para ayudar a que en los meses siguientes, se lograra la Independencia de nuestro país. Al día siguiente, Negrete partió rumbo a la Hacienda de San Antonio a preparar la entrevista entre Iturbide y José de la Cruz, misma que se celebró el 8 de mayo. Después de la reunión, Pedro C. Negrete regresó a Zamora; J. de la Cruz volvió a Guadalajara e Iturbide, regresó a Yurécuaro de donde envió una carta a Vicente Guerrero notificándole los resultados de la entrevista.
Ahora bien, según la leyenda, después de firmarse el pacto entre Iturbide y Negrete, se celebró una fiesta popular; durante la misma, Pedro Celestino Negrete le estaba platicando a Juan José Hidalgo, que en sus andanzas como realista había conocido a un combatiente insurgente que era originario de Yurécuaro. Su nombre era Andrés Ventura y por más de cuatro años acompañó a los insurgentes defendiendo la Isla de Mezcala en el Lago de Chapala. Andrés Ventura era muy aguerrido en las batallas navales que se suscitaron entre insurgentes y realistas; también se encargaba de transportar en canoa los víveres con que se alimentaban en la isla mientras duró su asedio y los traía de las poblaciones ribereñas del lago. Siempre burló la vigilancia ya que era diestro en el manejo de los remos, además de que conocía muy bien la hora propicia para navegar, por lo que los habitantes de la isla siempre pudieron alimentarse. Al final, siguió contando Negrete, capturamos la isla porque hubo una epidemia que mató a más de la mitad de los combatientes y probablemente, así fue como murió ese yurecuarense. Al proseguir su narración, Negrete mostró su mano a su interlocutor en la fiesta, y mencionó que en las batallas navales había perdido dos dedos: “y pa' acabarla de amolar, no fue con un disparo de fusil sino con una piedra que atinadamente me lanzaron con una honda” y diciendo esto, soltó la carcajada.
La defensa de la isla de Mezcala en el Lago de Chapala.Pocos mexicanos saben que durante nuestra Guerra de Independencia hubo batallas navales entre insurgentes y realistas. En este caso, hablamos de las suscitadas en el Lago de Chapala, escenario de algunas de las más heroicas acciones ocurridas hace dos siglos.La isla de Mezcala se encuentra a unos nueve kilómetros de la orilla del lago. No es muy grande pero tiene la gran ventaja de su altura desde la cual se puede observar a todo el que llegue hasta ella. Es un peñón escarpado donde se construyó un fuerte y varias viviendas con bodegas donde llegaron a vivir más de mil combatientes acompañados de sus familias y pasaron en ese lugar más de cuatro años. Alrededor de la isla los defensores hicieron cercas y clavaron estacas afiladas en el fondo del lago por lo que las embarcaciones que los atacaban, no podían desembarcar en la isla.En 1812, operaba en las poblaciones de la ribera del lago de Chapala, el insurgente José Encarnación Rosas quien después de varias batallas, decidió hacerse fuerte en la isla de Mezcala y junto con su lugarteniente, José Santa Ana y asesorados por el padre Marcos Castellanos, construyeron las defensas de la isla. En el fuerte, colocaron algunos cañones que habían arrebatado a los realistas en las batallas que libraron en poblaciones como Poncitlán, Tizapán y otras más. Los insurgentes, salían de la isla y atacaban destacamentos de soldados donde no los esperaban y después regresaban a la isla donde eran imbatibles. Uno de los que más persiguió a las fuerzas insurgentes fue el comandante realista Pedro Celestino Negrete, quien junto con el teniente coronel Ángel Linares reunieron una fuerza que posicionaron a la orilla del lago esperando por una lancha cañonera y varios botes grandes que habían mandado fabricar en el puerto de San Blas (Nayarit). Primera batalla naval.Fue el 26 de febrero de 1813 cuando se libró la primera batalla. Linares al mando de un destacamento partió en una canoa grande y 6 más pequeñas que zarparon de Jamay. En la isla, pronto los devisaron y se prepararon para recibirlos con una estratagema que habían preparado consistente en atacarlos directamente, subirse a las embarcaciones de los españoles y zarandearlas hasta que las volcaban en el agua; incluso, los insurgentes gritaban “¡al asalto mis valientes!”. Sólo una barca se libró de ser volcada o de caer en manos de los diestros remeros de la isla. En el abordaje murieron 60 soldados realistas, 18 cayeron prisioneros, entre los cuales estaba Linares quien fue ahorcado en el pueblo de Tizapán; en la isla fusilaron a 15 soldados y por causas desconocidas, perdonaron la vida a dos de ellos y los dejaron libres.Después de la derrota, el comandante José de la Cruz instaló un campo militar en la ribera oriente del lago, cerca del pueblo de Tlachichilco, lugar de nacimiento de J. Encarnación Rosas; allí esperó la llegada de 5 buques y otras embarcaciones con capacidad para cargar cañones. Mientras tanto, en la isla, sus habitantes se mantenían bien ejercitados y disciplinados y habían colocado 13 cañones traídos de Los Reyes; también habían improvisado una fábrica de pólvora y balas.Para surtir de alimentos, algunos de los pobladores de la isla, probablemente, entre ellos iba Andrés Ventura, salían constantemente a recorrer las poblaciones ribereñas e incluso hasta otras más lejanas como Atequiza, La Barca y Ocotlán.Segunda Batalla de Mezcala.El 20 de junio de 1813 se reunieron para atacar la isla el marino realista Felipe García y el coronel Pedro Celestino Negrete. Con una tropa de 600 hombres atacaron violentamente con sus cañones y fusiles y de la misma manera les contestaban los defensores de la isla, quienes además hacían uso de sus hondas y atinadamente les daban a los españoles. Estando en plena batalla, una piedra le dio en la mano al coronel Negrete que la tenía recargada en el filo del barco y le hizo perder los dedos meñique y anular por lo que tuvo que alejarse del fuego enemigo. Los españoles aunque pudieron desembarcar en la isla, perdieron varias embarcaciones, entre ellas el buque San Fernando que quedó intacto en poder de los insurgentes; también perdieron 200 soldados, entre ellos Felipe García y una gran cantidad de armas y parque.Bloqueo a la isla.Después de esta segunda batalla, el Comandante José de la Cruz, no se explicaba cómo unos indios con unas “pinches” canoas habían podido derrotarlos. Inmediatamente dispuso establecer un bloque para ver si podían rendir por hambre a los insurgentes. Alrededor de la isla situaron una barca flotante con cuatro cañones, además otras embarcaciones que daban continuos rondines. Los defensores no se rindieron y continuamente atacaban a los españoles usando la estratagema de nadar silenciosamente en la noche, subirse a las embarcaciones y volcarlas. También, nuestro héroe yurecuarense continuó saliendo a recolectar alimentos para la isla y acompañaba a los grupos que iban a batir a los españoles en las poblaciones donde estaban los destacamentos realistas. Esta rutina la siguieron durante otros tres años.Derrota de los insurgentes.A fines de agosto de 1816, un gran contingente de realistas derrotó a los insurgentes en las inmediaciones del lago, por el rumbo del cerro del Divisadero y dejaron tendidos en el campo de batalla a más de 300 hombres. Después de esta derrota, los isleños ya no pudieron salir tan libremente a las poblaciones ribereñas a recolectar comida y para agravar su situación, les cayó encima la peste bubónica ya que en la isla había miles de ratas y estaban infestados de pulgas. Casi todos los habitantes se contagiaron de la peste y muchos murieron pero aun así, no se querían rendir hasta que en noviembre de 1816, José de la Cruz les prometió el indulto y les dijo que les iba a reconstruir las poblaciones ribereñas de donde eran originarios, además de dotarlos con varias yuntas de bueyes, semilla y lo que fuera necesario para que continuaran su vida. Cuentan que el 25 de noviembre de 1816, cuando el altivo comandante José de la Cruz tomó posesión de la isla, pensaba que hallaría a muchos bravos guerreros y solamente estaban unos pocos ancianos y gente muy desnutrida. Cuando les preguntaba por alguno de sus dirigentes le contestaban: “¡Quen sabe siñor! A lo mejor se julló”. José de la Cruz no podía creer que esa gente había sido la que le opuso tan férrea defensa y lo haya derrotado en varias ocasiones durante más de cuatro años. Sin embargo, nosotros ahora sabemos que esos insurgentes tuvieron el valor y la entereza de defender un pedazo de tierra libre.
¿Cómo llegó a unirse Andrés Ventura a los insurgentes de la Isla de Mezcala?Recordemos que aquí en Yurécuaro, en 1810 se construyó una muralla para defender el pueblo contra los ataques insurgentes. Se estableció una guarnición al mando del comandante Manuel Pesquera y se combatió duramente a los partidarios de la independencia. Esto nos lleva a deducir que Andrés Ventura, después de su derrota en La Barca, fue considerado un delincuente y que no regresó a su pueblo porque podía ser encarcelado y condenado a muerte; por lo tanto, tomó camino rumbo al lago de Chapala y allí conoció a los que se habían levantado en armas igual que él. En aquel entonces las comunidades, si bien no estaban muy organizadas como para formar grandes ejércitos, si se comunicaban frecuentemente a través de los arrieros que recorrían los “Caminos Reales” que zurcaban todo el territorio y mediante ellos, sabían rápidamente sobre las noticias ocurridas en las diferentes poblaciones. Así fue como nuestro paisano Andrés Ventura, supo del levantamiento de Miguel Hidalgo y tomó la decisión de sumarse a la Guerra de Independencia impulsado por ese anhelo de libertad que también tuvieron otros mexicanos.
Andrés Ventura nos deja como legado el gran cariño por su gente, la comunidad indígena que él representaba. Su osadía y valor temerario que lo llevaron en dos ocasiones a ofrendar su vida: la primera cuando atacó la guarnición realista de La Barca y la segunda cuando, según la leyenda, se sumó a un millar de mexicanos que a sabiendas de que no iban a salir vivos de la Isla de Mezcala, pelearon durante más de cuatro años ante una fuerza militar que los sobrepasaba en armamento pero no en valor. Con Andrés Ventura, los yurecuarenses tenemos un héroe nacional del cual debemos sentirnos orgullosos y que en pago, le debemos recordar y honrar permanentemente.Gracias por su lectura.
José Luis García Salazarwww.productividadorganizacional.com
Cuando en 1810 se inició la Guerra de Independencia de México, se hizo público lo siguiente: “La voz poderosa de Libertad que lanzara don Miguel Hidalgo y Costilla, hizo eco en Yurécuaro. Andrés Ventura, de la Comunidad indígena, organizó una partida de ciento y tantos insurgentes y se atrevieron a atacar La Barca, que estaba guarnecida por una fuerza considerable al mando del Comandante Tecacho. Pagaron cara su temeridad ya que la artillería española los destruyó y quedaron solamente cinco expedicionarios”. Ahora bien, la historia no nos dice si Andrés Ventura regresó a su pueblo o si se puso en contacto con los insurgentes que operaban en el lago de Chapala al mando de Encarnación Rosas de quien hablaremos un poco más adelante. El nombre de nuestro personaje volvió a aparecer, según la leyenda, cuando nos visitó Pedro Celestino Negrete en 1821.Como sabemos, el 24 de febrero de 1821, Vicente Guerrero, Agustín de Iturbide y otros insurgentes, firmaron el Plan de Iguala donde México declaraba su independencia. Iturbide dio forma al Ejército de las Tres garantías: Independencia, Religión y Unión y bajo su mando se encaminó a varios puntos del país para convencer a muchos combatientes realistas a que se unieran a la causa de la Independencia mexicana. Ya había estado en Zitácuaro, León, Celaya, Acámbaro y su gran deseo era el de convencer a José de la Cruz quien era Comandante General de la Nueva Galicia que en ese entonces representaba casi todo el occidente mexicano. El Comandante J. de la Cruz radicaba en Guadalajara y por lo tanto Iturbide viajó de Celaya a la hacienda de Santa Ana Pacueco al otro lado del río, junto a La Piedad- para iniciar contactos. De Santa Ana, Iturbide se trasladó a Yurécuaro el 27 de abril y se alojó en la que en ese entonces era la mejor finca de la población y estaba situada en el portal oriente de la plaza principal. Aquí hay que recordar que años antes, el pueblo había sido destruido por las tropas insurgentes del Padre Torres.Para entonces, Iturbide ya había contactado al Brigadier realista Pedro Celestino Negrete para que se uniera a su causa y acordaron reunirse en tierras michoacanas y escogieron a nuestro pueblo para llevar a cabo la entrevista. El 6 de mayo, Negrete se traslada de Zamora a Yurécuaro donde celebra la plática con Iturbide y se compromete con la causa de los insurgentes y al mismo tiempo, acepta el encargo para contactar a José de la Cruz. Cuando los yurecuarenses supieron del éxito de la entrevista, organizaron una amena fiesta donde convivieron con los que habían firmado el pacto para ayudar a que en los meses siguientes, se lograra la Independencia de nuestro país. Al día siguiente, Negrete partió rumbo a la Hacienda de San Antonio a preparar la entrevista entre Iturbide y José de la Cruz, misma que se celebró el 8 de mayo. Después de la reunión, Pedro C. Negrete regresó a Zamora; J. de la Cruz volvió a Guadalajara e Iturbide, regresó a Yurécuaro de donde envió una carta a Vicente Guerrero notificándole los resultados de la entrevista.
Ahora bien, según la leyenda, después de firmarse el pacto entre Iturbide y Negrete, se celebró una fiesta popular; durante la misma, Pedro Celestino Negrete le estaba platicando a Juan José Hidalgo, que en sus andanzas como realista había conocido a un combatiente insurgente que era originario de Yurécuaro. Su nombre era Andrés Ventura y por más de cuatro años acompañó a los insurgentes defendiendo la Isla de Mezcala en el Lago de Chapala. Andrés Ventura era muy aguerrido en las batallas navales que se suscitaron entre insurgentes y realistas; también se encargaba de transportar en canoa los víveres con que se alimentaban en la isla mientras duró su asedio y los traía de las poblaciones ribereñas del lago. Siempre burló la vigilancia ya que era diestro en el manejo de los remos, además de que conocía muy bien la hora propicia para navegar, por lo que los habitantes de la isla siempre pudieron alimentarse. Al final, siguió contando Negrete, capturamos la isla porque hubo una epidemia que mató a más de la mitad de los combatientes y probablemente, así fue como murió ese yurecuarense. Al proseguir su narración, Negrete mostró su mano a su interlocutor en la fiesta, y mencionó que en las batallas navales había perdido dos dedos: “y pa' acabarla de amolar, no fue con un disparo de fusil sino con una piedra que atinadamente me lanzaron con una honda” y diciendo esto, soltó la carcajada.
La defensa de la isla de Mezcala en el Lago de Chapala.Pocos mexicanos saben que durante nuestra Guerra de Independencia hubo batallas navales entre insurgentes y realistas. En este caso, hablamos de las suscitadas en el Lago de Chapala, escenario de algunas de las más heroicas acciones ocurridas hace dos siglos.La isla de Mezcala se encuentra a unos nueve kilómetros de la orilla del lago. No es muy grande pero tiene la gran ventaja de su altura desde la cual se puede observar a todo el que llegue hasta ella. Es un peñón escarpado donde se construyó un fuerte y varias viviendas con bodegas donde llegaron a vivir más de mil combatientes acompañados de sus familias y pasaron en ese lugar más de cuatro años. Alrededor de la isla los defensores hicieron cercas y clavaron estacas afiladas en el fondo del lago por lo que las embarcaciones que los atacaban, no podían desembarcar en la isla.En 1812, operaba en las poblaciones de la ribera del lago de Chapala, el insurgente José Encarnación Rosas quien después de varias batallas, decidió hacerse fuerte en la isla de Mezcala y junto con su lugarteniente, José Santa Ana y asesorados por el padre Marcos Castellanos, construyeron las defensas de la isla. En el fuerte, colocaron algunos cañones que habían arrebatado a los realistas en las batallas que libraron en poblaciones como Poncitlán, Tizapán y otras más. Los insurgentes, salían de la isla y atacaban destacamentos de soldados donde no los esperaban y después regresaban a la isla donde eran imbatibles. Uno de los que más persiguió a las fuerzas insurgentes fue el comandante realista Pedro Celestino Negrete, quien junto con el teniente coronel Ángel Linares reunieron una fuerza que posicionaron a la orilla del lago esperando por una lancha cañonera y varios botes grandes que habían mandado fabricar en el puerto de San Blas (Nayarit). Primera batalla naval.Fue el 26 de febrero de 1813 cuando se libró la primera batalla. Linares al mando de un destacamento partió en una canoa grande y 6 más pequeñas que zarparon de Jamay. En la isla, pronto los devisaron y se prepararon para recibirlos con una estratagema que habían preparado consistente en atacarlos directamente, subirse a las embarcaciones de los españoles y zarandearlas hasta que las volcaban en el agua; incluso, los insurgentes gritaban “¡al asalto mis valientes!”. Sólo una barca se libró de ser volcada o de caer en manos de los diestros remeros de la isla. En el abordaje murieron 60 soldados realistas, 18 cayeron prisioneros, entre los cuales estaba Linares quien fue ahorcado en el pueblo de Tizapán; en la isla fusilaron a 15 soldados y por causas desconocidas, perdonaron la vida a dos de ellos y los dejaron libres.Después de la derrota, el comandante José de la Cruz instaló un campo militar en la ribera oriente del lago, cerca del pueblo de Tlachichilco, lugar de nacimiento de J. Encarnación Rosas; allí esperó la llegada de 5 buques y otras embarcaciones con capacidad para cargar cañones. Mientras tanto, en la isla, sus habitantes se mantenían bien ejercitados y disciplinados y habían colocado 13 cañones traídos de Los Reyes; también habían improvisado una fábrica de pólvora y balas.Para surtir de alimentos, algunos de los pobladores de la isla, probablemente, entre ellos iba Andrés Ventura, salían constantemente a recorrer las poblaciones ribereñas e incluso hasta otras más lejanas como Atequiza, La Barca y Ocotlán.Segunda Batalla de Mezcala.El 20 de junio de 1813 se reunieron para atacar la isla el marino realista Felipe García y el coronel Pedro Celestino Negrete. Con una tropa de 600 hombres atacaron violentamente con sus cañones y fusiles y de la misma manera les contestaban los defensores de la isla, quienes además hacían uso de sus hondas y atinadamente les daban a los españoles. Estando en plena batalla, una piedra le dio en la mano al coronel Negrete que la tenía recargada en el filo del barco y le hizo perder los dedos meñique y anular por lo que tuvo que alejarse del fuego enemigo. Los españoles aunque pudieron desembarcar en la isla, perdieron varias embarcaciones, entre ellas el buque San Fernando que quedó intacto en poder de los insurgentes; también perdieron 200 soldados, entre ellos Felipe García y una gran cantidad de armas y parque.Bloqueo a la isla.Después de esta segunda batalla, el Comandante José de la Cruz, no se explicaba cómo unos indios con unas “pinches” canoas habían podido derrotarlos. Inmediatamente dispuso establecer un bloque para ver si podían rendir por hambre a los insurgentes. Alrededor de la isla situaron una barca flotante con cuatro cañones, además otras embarcaciones que daban continuos rondines. Los defensores no se rindieron y continuamente atacaban a los españoles usando la estratagema de nadar silenciosamente en la noche, subirse a las embarcaciones y volcarlas. También, nuestro héroe yurecuarense continuó saliendo a recolectar alimentos para la isla y acompañaba a los grupos que iban a batir a los españoles en las poblaciones donde estaban los destacamentos realistas. Esta rutina la siguieron durante otros tres años.Derrota de los insurgentes.A fines de agosto de 1816, un gran contingente de realistas derrotó a los insurgentes en las inmediaciones del lago, por el rumbo del cerro del Divisadero y dejaron tendidos en el campo de batalla a más de 300 hombres. Después de esta derrota, los isleños ya no pudieron salir tan libremente a las poblaciones ribereñas a recolectar comida y para agravar su situación, les cayó encima la peste bubónica ya que en la isla había miles de ratas y estaban infestados de pulgas. Casi todos los habitantes se contagiaron de la peste y muchos murieron pero aun así, no se querían rendir hasta que en noviembre de 1816, José de la Cruz les prometió el indulto y les dijo que les iba a reconstruir las poblaciones ribereñas de donde eran originarios, además de dotarlos con varias yuntas de bueyes, semilla y lo que fuera necesario para que continuaran su vida. Cuentan que el 25 de noviembre de 1816, cuando el altivo comandante José de la Cruz tomó posesión de la isla, pensaba que hallaría a muchos bravos guerreros y solamente estaban unos pocos ancianos y gente muy desnutrida. Cuando les preguntaba por alguno de sus dirigentes le contestaban: “¡Quen sabe siñor! A lo mejor se julló”. José de la Cruz no podía creer que esa gente había sido la que le opuso tan férrea defensa y lo haya derrotado en varias ocasiones durante más de cuatro años. Sin embargo, nosotros ahora sabemos que esos insurgentes tuvieron el valor y la entereza de defender un pedazo de tierra libre.
¿Cómo llegó a unirse Andrés Ventura a los insurgentes de la Isla de Mezcala?Recordemos que aquí en Yurécuaro, en 1810 se construyó una muralla para defender el pueblo contra los ataques insurgentes. Se estableció una guarnición al mando del comandante Manuel Pesquera y se combatió duramente a los partidarios de la independencia. Esto nos lleva a deducir que Andrés Ventura, después de su derrota en La Barca, fue considerado un delincuente y que no regresó a su pueblo porque podía ser encarcelado y condenado a muerte; por lo tanto, tomó camino rumbo al lago de Chapala y allí conoció a los que se habían levantado en armas igual que él. En aquel entonces las comunidades, si bien no estaban muy organizadas como para formar grandes ejércitos, si se comunicaban frecuentemente a través de los arrieros que recorrían los “Caminos Reales” que zurcaban todo el territorio y mediante ellos, sabían rápidamente sobre las noticias ocurridas en las diferentes poblaciones. Así fue como nuestro paisano Andrés Ventura, supo del levantamiento de Miguel Hidalgo y tomó la decisión de sumarse a la Guerra de Independencia impulsado por ese anhelo de libertad que también tuvieron otros mexicanos.
Andrés Ventura nos deja como legado el gran cariño por su gente, la comunidad indígena que él representaba. Su osadía y valor temerario que lo llevaron en dos ocasiones a ofrendar su vida: la primera cuando atacó la guarnición realista de La Barca y la segunda cuando, según la leyenda, se sumó a un millar de mexicanos que a sabiendas de que no iban a salir vivos de la Isla de Mezcala, pelearon durante más de cuatro años ante una fuerza militar que los sobrepasaba en armamento pero no en valor. Con Andrés Ventura, los yurecuarenses tenemos un héroe nacional del cual debemos sentirnos orgullosos y que en pago, le debemos recordar y honrar permanentemente.Gracias por su lectura.
José Luis García Salazarwww.productividadorganizacional.com
Los radioescuchas de la 2ª Guerra Mundial Los radioescuchas de la 2ª Guerra Mundial
6 de junio de 1944.En Yurécuaro en la tienda de don Toño, como ya era costumbre, estaban reunidos Agapito, Filemón, Herculano y Jeremías. Este último, le estaba diciendo a Agapito:- ¿Es cierto que tu tío Pancho, el de la fragua, inventó un tripié de cuatro patas, dizque, pa' tener más balance? - ¿Y es cierto que tu tío Faifas, el campanero, andaba gritando “sarquilegio, traición y jererjía” anoche que no le querían fiar en el bule de la Bandida? Le contestó Agapito muy enojado.- No sean llevativos, les dijo don Toño. Ya ven que no se aguantan cuando empiezan a tirarse habladas y terminan como la semana pasada cuando los tuve que sacar a los dos por alborotadores. - Ya no les des los “machosprietos” tan cargados, mejor vamos a oír las noticias, intervino Filemón y sintonizó el radio.
Todos escucharon atentamente: “El día de hoy, se está llevando a cabo el mayor desembarco aliado en esta guerra. Esto se hace con el fin de librar a Europa de las garras de Hitler. Las playas de Normandía, al norte de Francia, fueron escogidas para realizar este ataque donde participan millones de soldados británicos, americanos, franceses, polacos y de otras nacionalidades. El ataque había sido programado para el día cinco de junio, pero como se desató una gran tempestad, tuvo que ser pospuesto ya que las miles de embarcaciones no pudieron cruzar el Canal de la Mancha. En las primeras horas de este día, miles de paracaidistas fueron lanzados atrás de las líneas alemanas. Posteriormente, once mil aviones bombardearon las trincheras enemigas al mismo tiempo que las baterías de los barcos lanzaban su artillería contra los emplazamientos en las playas. Todo iba muy bien hasta que, al ocurrir el desembarco, las defensas alemanas hicieron estragos en las filas de los aliados matando a miles de atacantes que no pudieron alcanzar un lugar seguro en la playa. Como resultado de este percance, las aguas se tiñeron de rojo por la sangre derramada. El alto mando considera que en los próximos días proseguirá el avance de los aliados en tierras francesas”.
- ¿Esa tempestad que les agarró allá en el Canal de la Mancha, sería la misma que nos cayó antier en el pueblo? Preguntó Herculano.Agapito comentó:- Pos yo digo que si, porque cuando salí de misa, vi como se formó la culebra y pajueleaba re´ duro en el cerro de Cujuarato. A nosotros nos dio duro, pero a los de Tanhuato casi los ahoga porque, dicen unos, la vieron “cargar agua” en la Alberca de Monteleón y se las fue a aventar junto con carpas, ranas y tortugas. Aquí el Señor Cura ni alcanzó a “cortar” la culebra porque al salir al Atrio, le cayeron unas tejas que el aironazo levantó del techo de la oficina de Telégrafos.- Yo creo que no fue la misma tempestad ya que tardaría muchos días en llegar hasta acá. Dijo Filemón. Además, en cada región del planeta se forman diferentes tormentas, huracanes o tifones, como les dicen en China.- Yo no oí que mentaran en las noticias cuántos soldados mexicanos estuvieron en el desembarco. Dijo Jeremías.- En Europa no van a pelear los mexicanos ya que hasta ahorita, lo único que ha ordenado el Presidente de México, es que se empiecen a preparar unos aviadores que van a ir a las islas del Pacífico. Creo que están en el Escuadrón 201, agregó Filemón.- Yo digo que nosotros, aquí en México, no debemos bajar la guardia. Dijo Agapito y continuó: -- el otro día, Manuel Li, el cocinero de don Antonio Lee, me platicaba que oyó a unos ferrocarrileros diciendo que en otras partes estaban dinamitando los puentes de fierro en varias vías y que ya mero nos tocaba por estos rumbos. - ¡Ese Manuel Li ! , mejor se había de dedicar a hacer sus panes más baratos, porque aunque están sabrosos, mejor le seguimos comprando a Luis Brambila. Él nos da de “ganancia” 30 centavos por cada peso que compremos o nos puede dar muchos “puerquitos” carbonatados. Agregó Jeremías.Entonces intervino Herculano:- Cambiando de tema. Ya estoy juntando dinero para apostar el mes que entra en las carreras de caballos, allá en la Buena Huerta. Me dijeron que se van a poner mejor que el año pasado porque uno de la Hacienda de San Antonio trae un alazán que nadie de por aquí le ha ganado. También se va a organizar una carrera de burros, por si alguno de ustedes le quiere entrar.- Yo creo que la va a ganar el Güero Chavolla, ya ven que a su burro manadero nadie le ha podido ganar desde hace años, dijo Filemón.- ¿Y José Lara, el Caicas, ya puso “el Bando” para invitar a toda la población?, preguntó don Toño.- Pues para eso le pagan en la Presidencia, alguien dijo.Volvió a intervenir don Toño:- ¡Ese Caicas se pinta solo! Me acuerdo que para las fiestas patrias del año pasado puso en los cartelones: “Se invita a todo el mundo, menos al que no quiera venir”. Y también me acuerdo que cuando lo obligaron a dar un discurso ante un político que nos visitaba y que no le caía bien, terminó diciendo: “En Yurécuaro no hay orden, ni habrá y ni conviene que haya”.Filemón, por su parte dijo:- A mi me dijeron que en una junta donde estaban todos los que cobraban en el Ayuntamiento, el Caicas propuso que se ahorraran el dinero que le pagaban a Régulo el velador del panteón porque decía: “¿pa' que lo queremos? Si los de adentro no se pueden salir y los de afuera no quieren entrar”. Y Entonces Régulo, que también era el enterrador, le respondió: “Si naiden se ocupara de lo que yo hago, ¡Que jediondera, amigo, qué jediondera!
Pasaron los meses y a fines de octubre del 44, estando reunidos los amigos en la tienda de don Toño, habían escuchado del hallazgo de un Campo de concentración en Auschwitz, Polonia, donde los alemanes habían asesinado a miles de prisioneros judíos y donde también habían hecho experimentos con la gente, antes de matarlos. El locutor, había descrito las escenas de lo que habían descubierto en los campos de exterminio. Todos en la tienda estaban realmente indignados. El primero en hablar fue Filemón:- Yo les había dicho que esos fascistas eran bien cabrones. No me explico por qué agarraron de encargo a los judíos y les tenían tanto odio.- ¿No será por “La Maldición del Judío errante”? preguntó Herculano.- A ver, platícanos eso, dijo Jeremías.Herculano, agregó:- Fíjense que aquí en el pueblo desde hace años, la gente cuenta la leyenda del Judío errante. Yo se la oí a mi abuela Macaria y va más o menos así. En Jerusalén, había un zapatero y cuando llevaban a Jesús, con su cruz a cuestas rumbo al Gólgota, ya iba muy cansado, por lo que le pidió permiso al zapatero para sentarse un rato en un banco de piedra que tenía fuera de su taller. El zapatero le señaló el camino y le dijo duramente: ¡Anda! ¡Anda! Entonces Jesús, con tono triste le dijo: ¡Tú eres quien andará errando hasta el final de los siglos! --Desde entonces, los judíos han vagado por el mundo y ni patria tienen, agregó.- Con razón, aquí en el pueblo, la gente acostumbra poner aunque sea una piedra afuera de su casa para que la gente descanse o por si Jesús pasa por aquí. Es una señal de hospitalidad que todavía tenemos, intervino Agapito.
A comienzos de 1945, los informes radiofónicos decían que Hitler estaba haciendo un desesperado intento por parar a los aliados en el norte de Francia y en Bégica y se conocía como la Batalla de Las Ardenas; sin embargo, no pudo hacerlo, como tampoco había podido impedir el avance en otros frentes de África, Italia y por el oriente de Alemania ante el avance soviético.El miércoles 2 de mayo del 45, estando los amigos reunidos escucharon el siguiente “parte de guerra”: El día de hoy, Berlín, capital de Alemania, cayó en poder de las tropas rusas al mando del general Zhukov. Al llegar al búnker de Hitler, con el fin de hacerlo prisionero, descubrieron que el lunes 30 de abril a las 3 de la tarde, Hitler se había pegado un tiro en la cabeza y su esposa Eva Braun había tomado cianuro. Posteriormente, los cuerpos habían sido incinerados ya que el dictador alemán había dado esa orden porque no quería que su cuerpo fuera profanado como había ocurrido con el cuerpo de Mussolini.Filemón, el Bolchevique dijo:- Y pensar que él decía que su reinado iba a durar mil años. Vino a terminar perdiendo con los rusos que fue a los que más gente les mató.- ¿Entonces la guerra ya se acabó? Les preguntó Jeremías.- La guerra todavía sigue con los japoneses, dijo Herculano el Medallas.
El Escuadrón 201 llamado “Las Águilas Aztecas”.Fue la única unidad militar mexicana que combatió fuera del territorio mexicano. La Unidad estaba compuesta por 300 elementos de diversas dependencias del Ejército, incluyendo civiles del Departamento de Guerra. La fuerza combatiente, estaba compuesta de 30 pilotos que estuvieron realizando su entrenamiento en la Base de Greenville, Texas y se graduaron el 23 de febrero de 1945. Fueron enviados al Pacífico y desembarcaron el 1º de mayo en Manila, Filipinas. Su primer combate lo llevaron a cabo el 7 de junio y el último lo realizaron el 26 de agosto. En total, realizaron 59 misiones de bombardeo y sufrieron la pérdida de cinco pilotos. Se preparaban para tomar parte de la invasión de Okinawa cuando llegó a su fin la guerra.
El 6 de agosto estaban nuestros radioescuchas reunidos como siempre, en la tienda de don Toño cuando escucharon la voz del presidente de EEUU H. Truman y su respectiva traducción del locutor mexicano: “Hace poco tiempo un avión norteamericano ha lanzado una bomba sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. Los japoneses comenzaron la guerra con su ataque a Pearl Harbor y han sido correspondidos sobradamente. Pero este no es el final, y si no aceptan nuestras condiciones pueden esperar una lluvia de fuego que sembrará más ruinas que todas las hasta ahora vistas sobre la tierra.”Como los japoneses no se rindieron, tres días después, el 9 de agosto, los norteamericanos lanzaron su segunda bomba sobre otra ciudad llamada Nagasaki. En total, el número de victimas de ambas ciudades llegó a ser de varios cientos de miles de habitantes, casi todos eran civiles que ni tiempo tuvieron de ponerse a salvo. Un día después, los japoneses anuncian su rendición; sin embargo, una parte del ejército no quería deponer sus armas, e incluso hicieron todo lo posible para evitar que el emperador Hirohito aceptara la rendición. Finalmente, el 15 de agosto, el pueblo de Japón, oyó por primera vez a su emperador anunciándoles su rendición y que no tenía caso seguir sacrificando más vidas humanas. Días después, el 2 de septiembre de 1945 se firmó la rendición del Japón y con ello se finalizaron las acciones bélicas de la Segunda Guerra Mundial.El domingo 2 de septiembre, estaban los amigos recordando esos años en que habían seguido de cerca los acontecimientos bélicos. El primero en hablar fue don Toño:- Todavía recuerdo aquel viernes 1º de septiembre cuando llegó Filemón a decirnos que la guerra había comenzado.- Fueron seis años de muchas batallas en que todos perdieron, dijo Herculano.- ¿Qué no te acuerdas lo que Agapito filosóficamente nos decía?.... que siempre hay “ganones” en las guerras, dijo Jeremías.Entonces Agapito, dijo:- En todo el mundo hay gente malaentraña, que no se tienta el corazón para hacer que otros se partan la madre poniendo muchos pretextos: “que nos mataron a nuestro presidente”; “que nos robaron un pedazo de territorio”; “que están ofendiendo a nuestra iglesia”; “que nosotros somos de otra raza”, como estos nazis. Y así sucesivamente. Y esos dueños del dinero en el mundo, son los que fabrican las armas y nunca pierden. Volvió a agarrar la palabra Jeremías:- Como decía el Prieto Agamenón, que fue bolero por muchos años, “no es que sea de otra raza, solamente estoy jumiao”. Yo creo que todos semos de la misma raza, la raza humana y por ella si nos podemos partir la madre. - ¿Ya vas a comenzar otra guerra mundial? Le preguntó don Toño.
Agradezco que me hayan acompañado en estos tres episodios novelescos que nos hacen revivir algunas pláticas que nuestros paisanos pudieron haber tenido hace tan solo unas décadas. Si alguno de mis lectores, se perdió de una parte, por favor comuníquese conmigo y con gusto se los envió por e-mail: jlgarsal@prodigy.net.mx
José Luis García Salazarwww.productividadorganizacional.com
José Luis García Salazarwww.productividadorganizacional.com
Todos escucharon atentamente: “El día de hoy, se está llevando a cabo el mayor desembarco aliado en esta guerra. Esto se hace con el fin de librar a Europa de las garras de Hitler. Las playas de Normandía, al norte de Francia, fueron escogidas para realizar este ataque donde participan millones de soldados británicos, americanos, franceses, polacos y de otras nacionalidades. El ataque había sido programado para el día cinco de junio, pero como se desató una gran tempestad, tuvo que ser pospuesto ya que las miles de embarcaciones no pudieron cruzar el Canal de la Mancha. En las primeras horas de este día, miles de paracaidistas fueron lanzados atrás de las líneas alemanas. Posteriormente, once mil aviones bombardearon las trincheras enemigas al mismo tiempo que las baterías de los barcos lanzaban su artillería contra los emplazamientos en las playas. Todo iba muy bien hasta que, al ocurrir el desembarco, las defensas alemanas hicieron estragos en las filas de los aliados matando a miles de atacantes que no pudieron alcanzar un lugar seguro en la playa. Como resultado de este percance, las aguas se tiñeron de rojo por la sangre derramada. El alto mando considera que en los próximos días proseguirá el avance de los aliados en tierras francesas”.
- ¿Esa tempestad que les agarró allá en el Canal de la Mancha, sería la misma que nos cayó antier en el pueblo? Preguntó Herculano.Agapito comentó:- Pos yo digo que si, porque cuando salí de misa, vi como se formó la culebra y pajueleaba re´ duro en el cerro de Cujuarato. A nosotros nos dio duro, pero a los de Tanhuato casi los ahoga porque, dicen unos, la vieron “cargar agua” en la Alberca de Monteleón y se las fue a aventar junto con carpas, ranas y tortugas. Aquí el Señor Cura ni alcanzó a “cortar” la culebra porque al salir al Atrio, le cayeron unas tejas que el aironazo levantó del techo de la oficina de Telégrafos.- Yo creo que no fue la misma tempestad ya que tardaría muchos días en llegar hasta acá. Dijo Filemón. Además, en cada región del planeta se forman diferentes tormentas, huracanes o tifones, como les dicen en China.- Yo no oí que mentaran en las noticias cuántos soldados mexicanos estuvieron en el desembarco. Dijo Jeremías.- En Europa no van a pelear los mexicanos ya que hasta ahorita, lo único que ha ordenado el Presidente de México, es que se empiecen a preparar unos aviadores que van a ir a las islas del Pacífico. Creo que están en el Escuadrón 201, agregó Filemón.- Yo digo que nosotros, aquí en México, no debemos bajar la guardia. Dijo Agapito y continuó: -- el otro día, Manuel Li, el cocinero de don Antonio Lee, me platicaba que oyó a unos ferrocarrileros diciendo que en otras partes estaban dinamitando los puentes de fierro en varias vías y que ya mero nos tocaba por estos rumbos. - ¡Ese Manuel Li ! , mejor se había de dedicar a hacer sus panes más baratos, porque aunque están sabrosos, mejor le seguimos comprando a Luis Brambila. Él nos da de “ganancia” 30 centavos por cada peso que compremos o nos puede dar muchos “puerquitos” carbonatados. Agregó Jeremías.Entonces intervino Herculano:- Cambiando de tema. Ya estoy juntando dinero para apostar el mes que entra en las carreras de caballos, allá en la Buena Huerta. Me dijeron que se van a poner mejor que el año pasado porque uno de la Hacienda de San Antonio trae un alazán que nadie de por aquí le ha ganado. También se va a organizar una carrera de burros, por si alguno de ustedes le quiere entrar.- Yo creo que la va a ganar el Güero Chavolla, ya ven que a su burro manadero nadie le ha podido ganar desde hace años, dijo Filemón.- ¿Y José Lara, el Caicas, ya puso “el Bando” para invitar a toda la población?, preguntó don Toño.- Pues para eso le pagan en la Presidencia, alguien dijo.Volvió a intervenir don Toño:- ¡Ese Caicas se pinta solo! Me acuerdo que para las fiestas patrias del año pasado puso en los cartelones: “Se invita a todo el mundo, menos al que no quiera venir”. Y también me acuerdo que cuando lo obligaron a dar un discurso ante un político que nos visitaba y que no le caía bien, terminó diciendo: “En Yurécuaro no hay orden, ni habrá y ni conviene que haya”.Filemón, por su parte dijo:- A mi me dijeron que en una junta donde estaban todos los que cobraban en el Ayuntamiento, el Caicas propuso que se ahorraran el dinero que le pagaban a Régulo el velador del panteón porque decía: “¿pa' que lo queremos? Si los de adentro no se pueden salir y los de afuera no quieren entrar”. Y Entonces Régulo, que también era el enterrador, le respondió: “Si naiden se ocupara de lo que yo hago, ¡Que jediondera, amigo, qué jediondera!
Pasaron los meses y a fines de octubre del 44, estando reunidos los amigos en la tienda de don Toño, habían escuchado del hallazgo de un Campo de concentración en Auschwitz, Polonia, donde los alemanes habían asesinado a miles de prisioneros judíos y donde también habían hecho experimentos con la gente, antes de matarlos. El locutor, había descrito las escenas de lo que habían descubierto en los campos de exterminio. Todos en la tienda estaban realmente indignados. El primero en hablar fue Filemón:- Yo les había dicho que esos fascistas eran bien cabrones. No me explico por qué agarraron de encargo a los judíos y les tenían tanto odio.- ¿No será por “La Maldición del Judío errante”? preguntó Herculano.- A ver, platícanos eso, dijo Jeremías.Herculano, agregó:- Fíjense que aquí en el pueblo desde hace años, la gente cuenta la leyenda del Judío errante. Yo se la oí a mi abuela Macaria y va más o menos así. En Jerusalén, había un zapatero y cuando llevaban a Jesús, con su cruz a cuestas rumbo al Gólgota, ya iba muy cansado, por lo que le pidió permiso al zapatero para sentarse un rato en un banco de piedra que tenía fuera de su taller. El zapatero le señaló el camino y le dijo duramente: ¡Anda! ¡Anda! Entonces Jesús, con tono triste le dijo: ¡Tú eres quien andará errando hasta el final de los siglos! --Desde entonces, los judíos han vagado por el mundo y ni patria tienen, agregó.- Con razón, aquí en el pueblo, la gente acostumbra poner aunque sea una piedra afuera de su casa para que la gente descanse o por si Jesús pasa por aquí. Es una señal de hospitalidad que todavía tenemos, intervino Agapito.
A comienzos de 1945, los informes radiofónicos decían que Hitler estaba haciendo un desesperado intento por parar a los aliados en el norte de Francia y en Bégica y se conocía como la Batalla de Las Ardenas; sin embargo, no pudo hacerlo, como tampoco había podido impedir el avance en otros frentes de África, Italia y por el oriente de Alemania ante el avance soviético.El miércoles 2 de mayo del 45, estando los amigos reunidos escucharon el siguiente “parte de guerra”: El día de hoy, Berlín, capital de Alemania, cayó en poder de las tropas rusas al mando del general Zhukov. Al llegar al búnker de Hitler, con el fin de hacerlo prisionero, descubrieron que el lunes 30 de abril a las 3 de la tarde, Hitler se había pegado un tiro en la cabeza y su esposa Eva Braun había tomado cianuro. Posteriormente, los cuerpos habían sido incinerados ya que el dictador alemán había dado esa orden porque no quería que su cuerpo fuera profanado como había ocurrido con el cuerpo de Mussolini.Filemón, el Bolchevique dijo:- Y pensar que él decía que su reinado iba a durar mil años. Vino a terminar perdiendo con los rusos que fue a los que más gente les mató.- ¿Entonces la guerra ya se acabó? Les preguntó Jeremías.- La guerra todavía sigue con los japoneses, dijo Herculano el Medallas.
El Escuadrón 201 llamado “Las Águilas Aztecas”.Fue la única unidad militar mexicana que combatió fuera del territorio mexicano. La Unidad estaba compuesta por 300 elementos de diversas dependencias del Ejército, incluyendo civiles del Departamento de Guerra. La fuerza combatiente, estaba compuesta de 30 pilotos que estuvieron realizando su entrenamiento en la Base de Greenville, Texas y se graduaron el 23 de febrero de 1945. Fueron enviados al Pacífico y desembarcaron el 1º de mayo en Manila, Filipinas. Su primer combate lo llevaron a cabo el 7 de junio y el último lo realizaron el 26 de agosto. En total, realizaron 59 misiones de bombardeo y sufrieron la pérdida de cinco pilotos. Se preparaban para tomar parte de la invasión de Okinawa cuando llegó a su fin la guerra.
El 6 de agosto estaban nuestros radioescuchas reunidos como siempre, en la tienda de don Toño cuando escucharon la voz del presidente de EEUU H. Truman y su respectiva traducción del locutor mexicano: “Hace poco tiempo un avión norteamericano ha lanzado una bomba sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. Los japoneses comenzaron la guerra con su ataque a Pearl Harbor y han sido correspondidos sobradamente. Pero este no es el final, y si no aceptan nuestras condiciones pueden esperar una lluvia de fuego que sembrará más ruinas que todas las hasta ahora vistas sobre la tierra.”Como los japoneses no se rindieron, tres días después, el 9 de agosto, los norteamericanos lanzaron su segunda bomba sobre otra ciudad llamada Nagasaki. En total, el número de victimas de ambas ciudades llegó a ser de varios cientos de miles de habitantes, casi todos eran civiles que ni tiempo tuvieron de ponerse a salvo. Un día después, los japoneses anuncian su rendición; sin embargo, una parte del ejército no quería deponer sus armas, e incluso hicieron todo lo posible para evitar que el emperador Hirohito aceptara la rendición. Finalmente, el 15 de agosto, el pueblo de Japón, oyó por primera vez a su emperador anunciándoles su rendición y que no tenía caso seguir sacrificando más vidas humanas. Días después, el 2 de septiembre de 1945 se firmó la rendición del Japón y con ello se finalizaron las acciones bélicas de la Segunda Guerra Mundial.El domingo 2 de septiembre, estaban los amigos recordando esos años en que habían seguido de cerca los acontecimientos bélicos. El primero en hablar fue don Toño:- Todavía recuerdo aquel viernes 1º de septiembre cuando llegó Filemón a decirnos que la guerra había comenzado.- Fueron seis años de muchas batallas en que todos perdieron, dijo Herculano.- ¿Qué no te acuerdas lo que Agapito filosóficamente nos decía?.... que siempre hay “ganones” en las guerras, dijo Jeremías.Entonces Agapito, dijo:- En todo el mundo hay gente malaentraña, que no se tienta el corazón para hacer que otros se partan la madre poniendo muchos pretextos: “que nos mataron a nuestro presidente”; “que nos robaron un pedazo de territorio”; “que están ofendiendo a nuestra iglesia”; “que nosotros somos de otra raza”, como estos nazis. Y así sucesivamente. Y esos dueños del dinero en el mundo, son los que fabrican las armas y nunca pierden. Volvió a agarrar la palabra Jeremías:- Como decía el Prieto Agamenón, que fue bolero por muchos años, “no es que sea de otra raza, solamente estoy jumiao”. Yo creo que todos semos de la misma raza, la raza humana y por ella si nos podemos partir la madre. - ¿Ya vas a comenzar otra guerra mundial? Le preguntó don Toño.
Agradezco que me hayan acompañado en estos tres episodios novelescos que nos hacen revivir algunas pláticas que nuestros paisanos pudieron haber tenido hace tan solo unas décadas. Si alguno de mis lectores, se perdió de una parte, por favor comuníquese conmigo y con gusto se los envió por e-mail: jlgarsal@prodigy.net.mx
José Luis García Salazarwww.productividadorganizacional.com
José Luis García Salazarwww.productividadorganizacional.com
Los radioescuchas de la 2ª Guerra Mundial
En Yurécuaro se celebraban las fiestas de la Virgen. Las famosas fiestas “del día ocho”. En la tienda de don Toño, estaban reunidos, Agapito el Sinarquista, Filemón el Bolchevique, Herculano el Medallas y Jeremías el Faifitas. Ya estaba prendido el radio y sintonizaron las noticias para escuchar cómo iba la guerra. Oyeron al locutor: “El día de ayer, 7 de diciembre, poco antes de las ocho de la mañana, los americanos fueron tomados por sorpresa por los japoneses en el puerto de Pearl Harbor, en las Islas del Pacífico. El combate duró dos horas y los japoneses destruyeron varios cruceros y destructores, además toda la fuerza de combate aérea compuesta por 246 aviones. Murieron 2 500 soldados y quedaron heridos 1 780. Los japoneses solo perdieron 29 aviones y 5 mini-submarinos. Cabe hacer la aclaración que los EEUU y Japón no estaban en guerra, sino que fue un ataque a traición”.Herculano fue el primero en hablar:- Anteriormente, en todos los conflictos bélicos, primero se hacía la “Declaración de guerra” y después se empezaban los fregadazos. Ahora fue al revés.- Ya le vamos a entrar a los plomazos, dijo el Faifitas.- Tú le tienes miedo a las balas y solo conoces la pólvora de cerquitas porque cargas a veces “el torito”. Ayer lo traías muy meneado en la plaza, después de que llamaste a misa, le replicó el Sinarquista.Todos los que estaban presentes empezaron a hablar al mismo tiempo. Unos daban su opinión, diciendo que las guerras siempre las pierden los más jodidos ya que son los que más sufren. Se acordaron de todas las noticias que habían estado escuchando sobre la guerra que ya llevaba más de año y medio en Europa. En términos generales, todos sabían que se avecinaban tiempos muy difíciles para la humanidad.Los siguientes meses, los amigos continuaron reuniéndose y comentaban acerca de los avances en las hostilidades. Hablaban de los desplazamientos de la flota de EEUU para defender las islas en el Pacífico y otros territorios amenazados por los japoneses. También discutían sobre los avances de Alemania en Europa, sobre todo en su ataque en el frente ruso en el que sólo eran detenidos por el frío invierno.Entonces, el 22 de mayo de 1942, escucharon en el radio la grave noticia: “El día de hoy, cobardemente, unos submarinos alemanes torpedearon y hundieron dos navíos petroleros mexicanos, el Potrero del Llano y el Faja de Oro. Inmediatamente, nuestro presidente el General Manuel Ávila Camacho, declaró la guerra a las potencias del Eje: Alemania, Italia y Japón”.En las semanas y meses posteriores a estos hechos, los amigos dieron seguimiento a través del radio, a varios acontecimientos trascendentales para México: EEUU había solicitado el permiso para instalar una base militar en la Península de Baja California a lo que el Presidente Ávila Camacho se negó rotundamente y nombró al General Lázaro Cárdenas al frente de la defensa, por si se instalaban a la fuerza, lo cual no ocurrió. En todo el país, se desató una gran euforia ya que se lanzaron al aire varias radionovelas y canciones alusivas a la guerra; también se empezaron a proyectar en los cines películas que exaltaban el patriotismo. México envió millares de braceros a trabajar en el campo y en algunas industrias de EEUU para sustituir a los miles de soldados americanos que combatían en los diferentes frentes de guerra. Los radioescuchas yurecuarenses también comentaron la noticia de los submarinos enemigos que habían hundido a otros cuatro barcos mexicanos: El Tuxpan, Las Choapas, El Oaxaca y El Amatlán. En todo el País, también se hicieron preparativos para la participación directa en la guerra. Nuestros radioescuchas siempre aprovechaban cualquier noticia para enfrascarse en sus pláticas filosóficas y en una de ellas, Filemón dijo: - El otro día escuché de un periodista que decía que el “Potrero del Llano” había sido hundido adrede por un barco de EEUU para obligarnos a entrar en la guerra y le echaron la culpa a Alemania con lo cual, la dejaríamos de apoyar.- Yo creo que los que manejan las guerras no tienen madre ni nacionalidad, dijo Agapito y agregó: si revisamos cómo empezó la Primera Guerra en 1914, vemos que hay unos cabrones que mandan en todo el mundo. Ellos les dan órdenes a todos los reyes y presidentes del mundo, siempre y cuando puedan vender pólvora a los pendejos que están de uno y del otro lado matándose.- Con otras palabras, pero es lo mismo que dice el Señor Cura, recordó Jeremías y agregó: a mí me dijeron que, en Yurécuaro, ya están arreglando el campo de aviación para que lleguen los aviones que traen a los emisarios de Hitler y de Mussolini para convencernos de que debemos estar de su parte.- ¿Y por qué deberían de aterrizar aquí y no en La Capital o de perdida en Guadalajara? Preguntó Filemón sin que nadie le contestara.- Pos yo lo que oí en Las Cuatro Esquinas, dijo Agapito, es que pa' prevenir que recibamos a los alemanes, ya llegaron unos espías gringos y están hospedados en el “Ruiz” y en el “Monclava”. Todos los días tienen reuniones después de que se amanecen “caneleando” y comiendo menudo en el puesto de doña Aquilina. Ella se dio cuenta que no eran de por aquí, porque oyó que un Güero le pedía a Zósimo el elotero, que le volviera a llenar de granos cuando se le acabó el elote que se estaba comiendo.- Yo les voy a pasar al costo lo que me han contado en La Barca y en La Ribera, dijo Herculano: según me han dicho, los gringos nos van a volver a chingar el Territorio; que dizque se van a recorrer pa' el sur y la nueva frontera va a ser el Río Lerma en lugar del Rió Bravo.Y agregó Jeremías:- Con razón mi tío Aniceto que vive en La Ribera, me dijo muy presumido y faceto: “Ya vamos a tener otra nacionalidá y no vamos a necesitar papeles para irnos de braceros. Ustedes, si nos quieren visitar van a tener que cruzar de mojados o de plano, hasta que nosotros los dejemos pasar”. Agapito volvió a intervenir:- Yo como asisto mucho por el rumbo de la Estación, supe que a José Martínez, “el Chivón”, el que cuida “La Fija”, le dieron órdenes de que además de pitar a las seis de la mañana para despertarnos a trabajar y a las dos de la tarde cuando vamos a comer, haga pitar su máquina en cuanto empiecen a bombardearnos. Le dijeron que debe pitar, como arremedando al faifas cuando toca para misa de difuntos, muy triste, como si estuviéramos adoloridos.Jeremías, como no se quería quedar atrás en la plática dijo: - Yo lo que supe es que a Sidronio Moncada, el gerente de la compañía de luz y a Sóstenes Godínez, que es el supervisor de las líneas de electricidá, les llegó la orden desde la meritita oficina del General Cárdenas, de que en cuanto oyeran algún ruido de aviones en la noche, mientras averiguamos si son de nosotros o de los alemanes o japoneses, se apaguen todas las luces del pueblo pa' que no vean donde están nuestras fortificaciones.- ¿Pos cuáles fortificaciones? Soltó la carcajada don Toño.Intervino Filemón:- Con eso de los apagones, y no me dejará mentir El Medallas, antier que fuimos al cine, El Cuatro Ojos, se hizo guaje para devolvernos las entradas cuando se fue la luz y no regresó en toda la noche. Le empezamos a gritar que nos devolviera el dinero y él solo decía: “Cóbrenle a Sidronio porque él es el dueño de la compañía de luz o de perdida a Sostenes que es el que debe arreglar bien los postes y los cable de la luz”. Nosotros nos tuvimos que salir del cine y nos fuimos alumbrando con pura velas. Ahora, cada que va la gente a reclamar por los apagones, Sidronio y Sóstenes solo dicen: “Estamos en guerra, estamos en guerra”. El otro día y por poco no la cuentan ya que Faustina la encargada del molino de nixtamal, juntó a una bola de tortilleras y se les pusieron al brinco porque las habían dejado a medias de su molienda. Ellas empezaron a apedrear la oficina y como las vio muy encabronadas, Sidronio les tuvo que dar para que compraran birotes. - Oiga don Toño, usted que se las sabe todas, es cierto que más antes, la gente pobre medía el tiempo con velas? Preguntó el Faifitas.- Eso fue hace muchos siglos, en Europa, cuando no había relojes. La costumbre la trajeron los españoles y todavía me acuerdo que don Baldomero, del rancho del Tequesquite, me contó que cuando andaba de novio de su mujer, su suegra ponía una velita sobre una piedra para indicarles los minutos que les quedaban antes de que llegara su esposo o algún hermano de la novia. También usaban velas para saber cada cuando se le tenía que dar una medicina a un enfermo, sobre todo cuando la dosis que le recetaba el doctor, debía ser suministrada exactamente a la hora indicada. También cuentan que los de la Santa Inquisición, ponían frente al preso al que estaban torturando, un cirio prendido y le decían que cuando se terminara, iban a dejarle de aplicar el tormento. Eso ponía más lurias a los reos ya que las horas les pasaban muy lentamente.- A propósito de Faustina, la del molino de nixtamal, dijo el Sinarquista, ¿supieron que se desgreñó con Simplicia, la mujer de Casto, el Cajetero?- ¿Cómo estuvo eso? le preguntaron, solo por estar informados ya que no eran morbosos.- Fíjense que Simplicia les comentó a las que estaban con ella haciendo cola para moler: “Esta Faustina es como las burras de Trinilla, necia, aguantadora y riendona”. Todas soltaron la carcajada, menos Faustina, quien luego luego, se le encaró y allí ardió Troya. Las demás les tuvieron que echar agua fría para separarlas como cuando se les echa a los perros que hacen sus malditurías y se quedan pegados.
Pasaron las semanas y los meses.El 7 de junio de 1942, nuestros radioescuchas supieron que se estaba librando la Batalla de Midway en las islas del Pacífico. Los japoneses estaban muy confiados porque seguían avanzando y no contaban con que los americanos habían descifrado el Código Púrpura con el que se comunicaban para atacar por sorpresa en diferentes lugares. Habían seleccionado la Isla de Midway y enviaron casi toda su flota la cual fue derrotada y con ello, se inició una serie de victorias de parte de EEUU. Posteriormente, del 7 al 9 de agosto, se dio la Batalla de Guadalcanal, que hasta ese momento era la más sangrienta ocurrida entre los japoneses, que perdieron 24 000 combatientes y los EEUU que perdieron 6 000. En África, en julio de 1942 se llevó a cabo la Primera Batalla de El Alamein entre los ejércitos de Alemania que empujaron y vencieron a los ejércitos aliados. Sin embargo, los alemanes no pudieron acabar con sus enemigos ya que agotaron los suministros y los aliados se defendieron heroicamente en el desierto y mantuvieron sus posiciones. Meses después, en octubre del mismo año, se dio la Segunda Batalla donde los aliados triunfaron e iniciaron su contraofensiva.Mientras tanto, en el frente ruso, el 12 de septiembre de 1942 se inicia la Batalla de Stalingrado que fue una de las más cruentas en toda la guerra y representó un cambio de rumbo ya que hasta ese entonces, las tropas de Hitler habían sido victoriosas. En ese mismo frente, en el verano de 1943 se libró la batalla de Kursk donde participaron 6 000 tanques y se tuvieron 70 000 muertos por el lado alemán y 160 000 por los rusos. A partir de entonces, los alemanes no pararon en su retirada hasta que fueron acorralados en Berlín.En el territorio italiano se libraron varias batallas en Montecasino desde febrero a mayo de 1943. Este lugar estaba cerca de una abadía y allí lucharon bravamente los alemanes ya que era la última defensa antes de que los aliados tomaran Roma.Conforme pasaba el tiempo, los amigos radioescuchas recababan mayor información. Se daban cuenta del sufrimiento que estaban pasando, no solo los soldados sino toda la gente de las diferentes ciudades y pueblos donde ocurrían los combates en todo el mundo. Aprovechaban las pausas comerciales en el radio para hacer comparaciones con respecto a los sufrimientos de los mexicanos durante la Revolución y la Guerra de los cristeros. Filemón el bolchevique fue el primero en comentar:- Y todo comenzó por la locura de los fascistas. Hitler les lavó el cerebro a los alemanes y Mussolini emborucó a los italianos.- Y tú no tomas en cuenta que Estalin, también es un matón en Rusia. ¿No te acuerdas lo que hizo con Trotzky hace tres años, aquí mero en México? Le replicó Agapito el Sinarquista.Volvemos a lo mismo, intervino, Herculano el Medallas:- Agapito, tú mismo dijiste que los meros chingones, son los que manejan las guerras o sea los que venden las armas. Esos están atrás de Hitler, de Mussolini, de Estalin, de los gringos y de los japoneses. A final de cuentas, son los que van a terminar ganando y todos nosotros nos vamos a quedar pidiendo limosna y un taco pa' poder comer.- Así se quedó Eleuterio el ciego, después de la Cristeada; ya ven que se pone en el portal de Tanhuato y siempre está diciendo: “Una limosna para este probe ciego que no ve nada….. ¡porque si viera, les pediría pura chingada! Es muy digno el Eleuterio, pero salió fregado después de la guerra.
Con estas palabras de Jeremías el Faifitas, se terminó una velada más en la tienda de don Toño, el Maicero.
(Continuará la 3ª parte en la próxima semana).
Pasaron las semanas y los meses.El 7 de junio de 1942, nuestros radioescuchas supieron que se estaba librando la Batalla de Midway en las islas del Pacífico. Los japoneses estaban muy confiados porque seguían avanzando y no contaban con que los americanos habían descifrado el Código Púrpura con el que se comunicaban para atacar por sorpresa en diferentes lugares. Habían seleccionado la Isla de Midway y enviaron casi toda su flota la cual fue derrotada y con ello, se inició una serie de victorias de parte de EEUU. Posteriormente, del 7 al 9 de agosto, se dio la Batalla de Guadalcanal, que hasta ese momento era la más sangrienta ocurrida entre los japoneses, que perdieron 24 000 combatientes y los EEUU que perdieron 6 000. En África, en julio de 1942 se llevó a cabo la Primera Batalla de El Alamein entre los ejércitos de Alemania que empujaron y vencieron a los ejércitos aliados. Sin embargo, los alemanes no pudieron acabar con sus enemigos ya que agotaron los suministros y los aliados se defendieron heroicamente en el desierto y mantuvieron sus posiciones. Meses después, en octubre del mismo año, se dio la Segunda Batalla donde los aliados triunfaron e iniciaron su contraofensiva.Mientras tanto, en el frente ruso, el 12 de septiembre de 1942 se inicia la Batalla de Stalingrado que fue una de las más cruentas en toda la guerra y representó un cambio de rumbo ya que hasta ese entonces, las tropas de Hitler habían sido victoriosas. En ese mismo frente, en el verano de 1943 se libró la batalla de Kursk donde participaron 6 000 tanques y se tuvieron 70 000 muertos por el lado alemán y 160 000 por los rusos. A partir de entonces, los alemanes no pararon en su retirada hasta que fueron acorralados en Berlín.En el territorio italiano se libraron varias batallas en Montecasino desde febrero a mayo de 1943. Este lugar estaba cerca de una abadía y allí lucharon bravamente los alemanes ya que era la última defensa antes de que los aliados tomaran Roma.Conforme pasaba el tiempo, los amigos radioescuchas recababan mayor información. Se daban cuenta del sufrimiento que estaban pasando, no solo los soldados sino toda la gente de las diferentes ciudades y pueblos donde ocurrían los combates en todo el mundo. Aprovechaban las pausas comerciales en el radio para hacer comparaciones con respecto a los sufrimientos de los mexicanos durante la Revolución y la Guerra de los cristeros. Filemón el bolchevique fue el primero en comentar:- Y todo comenzó por la locura de los fascistas. Hitler les lavó el cerebro a los alemanes y Mussolini emborucó a los italianos.- Y tú no tomas en cuenta que Estalin, también es un matón en Rusia. ¿No te acuerdas lo que hizo con Trotzky hace tres años, aquí mero en México? Le replicó Agapito el Sinarquista.Volvemos a lo mismo, intervino, Herculano el Medallas:- Agapito, tú mismo dijiste que los meros chingones, son los que manejan las guerras o sea los que venden las armas. Esos están atrás de Hitler, de Mussolini, de Estalin, de los gringos y de los japoneses. A final de cuentas, son los que van a terminar ganando y todos nosotros nos vamos a quedar pidiendo limosna y un taco pa' poder comer.- Así se quedó Eleuterio el ciego, después de la Cristeada; ya ven que se pone en el portal de Tanhuato y siempre está diciendo: “Una limosna para este probe ciego que no ve nada….. ¡porque si viera, les pediría pura chingada! Es muy digno el Eleuterio, pero salió fregado después de la guerra.
Con estas palabras de Jeremías el Faifitas, se terminó una velada más en la tienda de don Toño, el Maicero.
(Continuará la 3ª parte en la próxima semana).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)